El PSOE defiende que el Ministerio «reasignó al proyecto que reunía mejores condiciones para justificar la ayuda recibida de Bruselas»

A Bruselas la idea de construir un túnel «en el casco urbano de Gijón de 3.538 metros de longitud, que unirá las estaciones de El Humedal y la glorieta de Viesques» le pareció interesante. Tanto que cuando se la presentaron, en octubre de 2003, la sometió a la evaluación y concluyó que encajaba con su política de subvenciones, según la documentación oficial recopilada por este periódico. De los 105,6 millones en los que estaba presupuestada la instalación de vías y la infraestructura, aprobó que aportaría el 60%, esto es, 63,39 millones.

En 2009 una inspección interna realizada por el Ministerio de Economía y Hacienda confirmó que no se había gastando un solo euro, y que existía un riesgo cierto de perder los fondos «por no estar terminado el proyecto, según la concepción y utilidad para la que fue aprobado». La tuneladora había sufrido problemas de aguas, dificultades que el Ministerio de Fomento aprovechó para cambiar el trazado, alargando los plazos. «El proyecto cuyo expediente de obra, si bien estaba acabado, no era operativo al no haberse ejecutado ninguno de los tramos de obra adyacentes y no ser previsible su operatividad antes de transcurrido» el plazo máximo para utilizar los fondos comunitarios, según reconoce el Ministerio de Hacienda en el informe que remitió a Bruselas.

Ante el riesgo cierto de perder la financiación, el Ministerio de Fomento reaccionó. Dio de baja el proyecto del metrotrén (lo «descertificó» de su programa europeo), y aprovechó esos 63,39 millones en las obras de la variante de Pajares. El trasvase de fondos se aprobó en 2010 y era un secreto conocido por los altos escalones del Gobierno central y de la Comisión Europea. Hasta que ayer este periódico puso luz sobre ello. La noticia soliviantó a grupos municipales como Xixón Sí Puede, Ciudadanos e IU y al movimiento vecinal gijonés, que reclaman ahora a Fomento que «compense» a la ciudad. La subvención que desvió a la variante fue allí agotada en su integridad. Es decir, financió certificaciones de obra por valor de 63,39 millones que, de otro modo, habría tenido que abonar con cargo al presupuesto estatal. Las formaciones, y la Federación de Asociaciones de Vecinos de la zona urbana (FAV) exigen que ahora en contraprestación realice un esfuerzo por el metrotrén.

«El desvío de fondos muestra «el desprecio, una vez más, hacia Gijón en todo lo que tiene que ver en el desarrollo de cualquier infraestructura en el concejo; tanto del PP como del PSOE que dejaron pasar esta inversión cuando estuvieron al frente del Ministerio de Fomento», sostiene David Alonso, concejal de Xixón Sí Puede (XSP). El edil ve «extraño» el cambio de destino de las ayudas comunitarias y anuncia que reclamará al ministro actual, Íñigo de la Serna, que cumple el compromiso que en su día hubo.

«Es un despropósito», valoró Aurelio Martín, desde IU. El hoy edil era consejero del Principado en la época en la que se dieron de baja los fondos comunitarios. «De estas cosas no se discutía en el Consejo de Gobierno», indica. «Pertenece a la fontanería del Estado, lo cual dice mucho de la transparencia», agrega. El concejal juzga «una chapuza» el desvío de la subvención y otra prueba de que «los diferentes Gobiernos de España han jugado con los fondos europeos para eludir sus compromisos financieros con Gijón y Asturias».

«Podemos entender la decisión tomada en su momento para evitar perder los fondos europeos», expresa José Carlos Fernández Sarasola, portavoz de Ciudadanos. La formación naranja sin embargo reclama que la ciudad «sea compensada por ello» y anuncia que su partido preguntará en el Congreso por este desvío de financiación.

La revelación de que una vez el plan de vías contó con subvención comunitaria a su favor también enervó a la FAV. «Cuando creíamos que no podía ser peor la situación, tenemos que enterarnos por un buen trabajo periodístico que el túnel tuvo financiación», expresó su presidente, Adrián Arias. «Es un escándalo que ese documento no fuera público por coincidir con un proceso electoral y resume muy bien la actitud de los políticos con Gijón, que no es otra que olvido, desmemoria y abandono», reprochó. Arias insta a «reaccionar de una vez contra estos atropellos, los gijoneses no nos merecemos estos chanchullos, repartos de cromos y acciones mas propias de trileros que de políticos que tienen que gobernar para mejorar la vida de las personas».

Para la edil del PSOE Marina Pineda la información publicada por EL COMERCIO «describe un procedimiento ordinario en el que el Ministerio aplica los fondos estructurales europeos al proyecto que reúna mejores condiciones para justificar la ayuda recibida por Bruselas».

Pineda defiende que «la asignación de fondos a un proyecto u otro no ha alterado la ejecución de ninguna de las obras aludidas». Además, señala que «Gijón conoce y se ha beneficiado ampliamente de los cambios de asignaciones de proyectos». De hecho, recuerda que este mandato se inició planteando la redistribución de la tercera entrega de 10 millones de un total de 30 millones de euros: «La ciudad recibió dicha partida al haber justificado durante la Alcaldía de Paz Fernández Felgueroso una cantidad de inversiones mucho más elevada de la prevista para la ciudad».

Fuente:
El Comercio digital