Francisco José Iglesias Meré recibió el impacto mortal en el rostro cuando participaba en maniobras de atraque en el muelle Ingeniero Olano

Un marinero gijonés de 55 años falleció en la noche de este lunes, al filo de la madrugada, tras sufrir un accidente laboral mientras participaba junto a otros compañeros en las labores de atraque de un buque que llegaba al muelle Ingeniero Olano, en el puerto de El Musel. Una de las piezas metálicas de la embarcación se soltó repentinamente e impactó en su rostro a gran velocidad. La víctima del trágico accidente –Francisco José Iglesias Meré, "El Tato", natural del barrio de Portuarios aunque desde hacía varios años era vecino de El Llano y estaba a punto de jubilarse– falleció prácticamente en el acto pese a los intentos de los servicios médicos de salvarle la vida. El incidente está todavía en investigación aunque la principal hipótesis es que se trató de un desafortunado accidente.

Eran las 22.50 horas cuando el buque Cementos Cantábrico, propiedad del Grupo Masaveu Tudela Veguín -una embarcación que entró en funcionamiento en 1976 y que cuenta con 108,57 metros de eslora, 5.542 toneladas de peso muerto y 6,64 metros de calado máximo-, llegaba al muelle en un momento de marejada y fuerte viento y porque la terminal en que debía atracar estaba ocupada. Tres de los operarios se colocaron en la proa de la embarcación para completar las labores de amarre, incluido el fallecido. Esas labores consisten en tensar los cabos que pasan por las poleas, conocidos como "molinetes", tirando de ellos. En ese momento, justo cuando uno de los cabos estaba virando se desprendió una de las piezas metálicas del "molinillo", el mecanismo por el que van enganchadas las estachas. Esta pieza, conocida como "rolling" en el ámbito marítimo, salió disparada a gran velocidad e impactó en el rostro de Francisco José Iglesias Meré, causándoles heridas muy graves y tirándolo al suelo, inconsciente. Eran tres marineros y la pieza le golpeó a él pero pudo haberle ocurrido a cualquiera de los otros. Rápidamente, los compañeros de la tripulación -tanto ellos como todos los integrantes del Grupo Masaveu se han mostrado consternados por lo acontecido en el buque- solicitaron ayuda inmediata. Poco después del accidente, sobre las 22.53 horas, se recibió el aviso en el Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias -según informó el Sespa- alertando de que un hombre se había golpeado con un cabo y estaba inconsciente. Sobre las 23.20 horas del lunes, la Guardia Civil tuvo conocimiento de los hechos mediante una llamada de la Autoridad Portuaria requiriendo su presencia debido a un accidente laboral que se había producido a bordo de una embarcación que acababa de arribar al puerto. Al llegar los agentes de la Benemérita comprobaron cómo en la proa del barco se encontraba ya personal de emergencia de una UVI móvil de Gijón asistiendo al herido.

Fuente:
La Nueva España