El relleno de la ampliación portuaria se hizo con materiales procedente de canteras y de los fondos marinos, sin compactar. Por eso, una de las preocupaciones de los responsables de El Musel es saber si el terreno aguantará el peso tanto de las infraestructuras previstas como de los trenes llamados a circular por la red ferroviaria a desarrollar. De ahí la necesidad de acometer un estudio geotécnico tanto del muelle como de los taludes interiores. Será necesario realizar una serie de sondeos para conocer las condiciones del subsuelo y analizar en laboratorio las muestras que se extraigan. Algunos de los aspectos a determinar serán la humedad natural, la densidad, el peso específico de las partículas sólidas, la granulometría y la compresión, entre otros. Especial atención se prestará a las zonas de acopio y a los viales y accesos ferroviarios, ya que se prevé que deban aguantar más peso.

Fuente:
El Comercio digital