El Fondo de Compensación Interportuaria aportará unos 250.000 euros para ajustes técnicos en el programa inicial

El Fondo de Compensación Interportuario financiará con unos 250.000 euros la actualización que precisa el proyecto de acceso a El Musel por Jove, según anunciaron fuentes del Organismo Público Puertos del Estado, que regula dicho fondo, y de la Autoridad Portuaria de Gijón

La difícil situación financiera del puerto gijonés, derivada del pago de los sobrecostes de la obra de ampliación, impide que la Autoridad Portuaria pague la construcción del ramal que unirá Lloreda con El Musel a través de Jove, como estaba previsto en el convenio firmado en 2005 entre las administraciones local, regional y del Estado. Conforme a dicho acuerdo, la Autoridad Portuaria abonaría la construcción del enlace y el Ayuntamiento se ocuparía de acondicionar como bulevar la parte superior de un falso túnel.

De hecho, la Autoridad Portuaria sacó a licitación en agosto de 2007 la licitación de la redacción del proyecto, que acabaría haciendo desembocar la carretera dentro ya de las instalaciones portuarias y no en la glorieta anexa a la Casa del Mar.

La demora en la citada actuación obliga ahora a realizar algunos ajustes técnicos en el proyecto, derivados de un cambio de la normativa sobre seguridad en los túneles.

Con las cosas así, aunque la Dirección General de Carreteras ya asumió la ejecución de la obra, también como consecuencia de las dificultades en la administración de El Musel, Puertos del Estado y Autoridad Portuaria de Gijón acordaron que la modificación en la redacción del proyecto tampoco sea pagada en solitario por el puerto, sino a través del Fondo de Compensación Interportuaria, al que El Musel es contribuyente neto desde su creación.

Puertos del Estado tiene en marcha un programa para financiar obras de accesibilidad a los puertos por vía férrea, en lo que se ha dado en llamar última milla, que equivale a llevar la red estatal hasta los muelles. Gijón quedó fuera de dicho programa porque tiene el problema bien resuelto desde hace tiempo, tanto en ancho métrico como ibérico. Sin embargo, tiene pendientes desde hace más de una década los accesos por carretera, que urgen tanto los transportistas como los vecinos de la zona Oeste para reducir el tráfico pesado.

Fuente:
El Comercio digital