Barettino aseguró que su trabajo jurídico se limitaba a cuestiones de personal del Puerto y de calidad y excelencia

Pocos datos relevantes sacaron ayer las acusaciones particulares ejercidas por el Observatriu Asturianu contra la Corrupción (Ocán), con la letrada Gemma Arbesú, y la Asociación de Vecinos del Alto Aboño, representada por Manuel Junquera, del testimonio prestado en la Audiencia Nacional por el actual director de la Autoridad Portuaria de Gijón, José Luis Barettino, quien en tiempos de la ampliación de El Musel ejercía como asesor jurídico y secretario del consejo de administración.

El caso es que declaró que recibía los informes que había elaborado la Abogacía del Estado y los pasaba al consejo de administración para su análisis. Apuntó que no tenía voz ni voto y que no ejercía ningún tipo de labor asesora ni tenía capacidad de decisión. Es más, aseguró que su trabajo jurídico se limitaba a cuestiones de personal del Puerto y de calidad y excelencia.

Barettino dijo no recordar el contenido de los debates del consejo de administración y que «todos los informes siempre pasaban por Puertos del Estado, que estaba informado de todo. Es imposible hacer nada sin el conocimiento de Puertos del Estado», explicó el letrado Agustín Azparren, quien indicó que el director de El Musel relató cómo los tribunales de cuentas europeo y español realizaban periódicas auditorías y nunca encontraron irregularidades.

También informó de la respuesta dada al informe de la Olaf, que no fue tenida en cuenta.

Fuente:
El Comercio digital