La línea Asturias-Madrid transporta 600 viajeros diarios, cifra que llegará a 1.500 cuando el viaje baje de tres horas. Esto supondrá que habrá que poner «dos trenes Alvia más», según Jorge Luis Rodríguez, director de proyectos de Vectio. Esa medida traerá consecuencias: «Provocará problemas de atascos de trenes de mercancías en Villabona y Soto de Ribera. Por eso, tenemos que planificar las Cercanías y tener más capacidad de vías, porque el tiempo que ganen las mercancías en la variante de Pajares lo perderán en Soto de Ribera».

Esos ´cuellos de botella´ que se generarán con el incremento de frecuencias de los Alvia han de ser planificados, por lo que Rodríguez reclamó del Principado «que defina las necesidades entre Pola de Lena y Gijón. Hay que reclamar al Ministerio de Fomento que complemente los túneles de la variante con una ampliación de la malla ferroviaria hasta Gijón», apuntó el responsable de Vectio.

Fuente:
El Comercio digital