Red Eléctrica señala que se puede prescidir de 4.000 MW en instalaciones de carbón, lo que permitirá clausurar también los grupos de Lada y Narcea

El cierre de térmicas de carbón comenzará con la central de Anllares, en León. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no ha puesto reparos a la petición de clausura solicitada por los propietarios de la instalación, las compañías Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa) y Endesa. El organismo regulador se apoya para su decisión en un informe de Red Eléctrica de España (REE) que señala que el cierre no afectaría a la cobertura de la demanda eléctrica. Es más, el operador del sistema asegura que se podrían retirar hasta 4.000 MW de potencia de carbón, lo que puede dar vía libre en Asturias al cierre de la térmica de Lada, solicitado por Iberdrola, y a la de Narcea, que presumiblemente pedirá Naturgy.

Con la regulación actual -que el anterior Gobierno trató de modificar- sólo se puede impedir el cierre de una central eléctrica si pone en peligro la seguridad del suministro eléctrico. De ahí que la solicitud tenga que contar con informes favorable del regulador. Naturgy y Endesa ya cuentan con el visto bueno de la CNMC para clausurar Anllares y todo indica que, a la vista del informe, el Ministerio para la Transición Ecológica que encabeza Teresa Ribera dará la autorización de cierre de esa central que recibe carbón a través del puerto de El Musel.

El informe de Competencia hace referencia a uno anterior del operador del sistema, REE, en el que señala que dar de baja los 350 MW de potencia de Anllares no impide "afrontar con garantías la cobertura de la demanda" eléctrica. Es más, apunta que a largo plazo, y en todos los escenarios de crecimiento de demanda, "bajo la hipótesis de la retirada de servicio adicional de 4.000 MW en centrales de carbón a partir del año 2019 y sin considerar la incorporación nueva generación térmica ni de bombeo, se evalúa un margen suficiente para cubrir la demanda punta prevista más una reserva de operación de 2.000 MW hasta el año 2022".

Esos 4.000 MW de los que se podría prescindir sin poner en peligro el suministro se corresponden con la potencia de las siete térmicas de carbón que podrían cerrar en 2020 al no confirmar sus propietario inversiones en mejoras ambientales o querer clausurarlas. En esa lista se están Lada y Narcea.

El informe de la CNMC está firmado por la presidenta de Supervisión Regulatoria, la asturiana María Fernández, y tres consejeros, entre ellos Mariano Bacigalupo, marido de Teresa Ribera.

Fuente:
La Nueva España