El presidente de la Autoridad Portuaria rememora los inicios de la Unión Aduanera en un acto de la Cámara y la Agencia Tributaria

Un 1 de julio de hace cincuenta años se creaba la Unión Aduanera, la zona única de comercio de la Unión Europea que permite la libre circulación de todas las mercancías, tanto las producidas en la UE como las importadas. Con motivo de esta efeméride, la Cámara de Comercio y la Agencia Tributaria organizaron ayer, en el Palacio de Congresos, una jornada conmemorativa de este ente que, según aseguró Félix Baragaño, presidente de la Cámara, ha sido «garante de protección, de equidad y fortaleza» en el mercado internacional.

Asturias, resaltó, «cuenta con un entramado empresarial de gran riqueza industrial que es netamente exportador» y para el cual la Unión Aduanera resulta determinante. No en vano, «la balanza comercial arrojó en 2017 un superávit superior a los 30 millones de euros», lo que supone que la actividad exportadora de la empresa asturiana sumó 4.175 millones de euros y sitúa la tasa de cobertura de la región en un 100,74%, frente al 91,8% de media española.

A pesar de que como reconoció el presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Laureano Lourido, «hace años la idea que teníamos por los muelles era que la aduana era como un mamut muy lento y coercitivo», la unión cuyo nacimiento se celebra «fue el primer logro de la Unión Europea» y hoy en día supone una «pieza fundamental de la comunidad portuaria» que permite que las mercancías circulen libremente.

«Cada minuto se importan y exportan en Europa 4.200 toneladas de mercancía y se requisan 70 objetos falsificados», subrayó Lourido, «por lo que además de que lo recaudado por la aduana supone el 12% de los ingresos de la Unión Europea, este tratado comercial también hace una labor mucho más amplia ayudando a la seguridad de todos los ciudadanos».

Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés, Santiago Rodríguez, quiso poner de manifiesto «la historia de éxito» que acompaña a esta zona común, en la que puertos «como el de Gijón o el de Avilés tienen gran importancia en el contexto del comercio europeo e internacional». «Sabemos que somos puertos útiles a la industria asturiana, que contribuimos de una manera importante a hacer más fácil la competitividad de las empresas, y eso nos obliga a tratar de ser eficientes», aseguró, antes de advertir que los tiempos «de crisis» que atraviesa el proyecto europeo obligan a «un momento reflexión» que permita salvaguardarlo y preservar la Unión Aduanera.

Fuente:
El Comercio digital