Los investigadores exponen las once muestras recogidas a entre 20 y 40 metros de profundidad en prospecciones en la costa de Gijón y Villaviciosa

La playa de San Lorenzo está más cerca que nunca de tener recambio de arena si fuera menester, aunque los encargados de esta tarea encomendada por el Puerto de Gijón, investigadores del departamento de Geología y de la Escuela de Minas de la Universidad de Oviedo, prefieren ser cautos. Fueron ellos los que ayer presentaron parte de los testigos extraídos de los sondeos realizados durante los meses de noviembre y diciembre a profundidades de entre veinte y cuarenta metros en zonas próximas a la bahía de Gijón y en Villaviciosa, en la zona de Rodiles. Parte de estas muestras ya se han enviado al laboratorio para un examen más exhaustivo que determine su adecuación ambiental. El estudio de compatibilidad de estos sedimentos con el arenal gijonés se entregará a la Autoridad Portuaria dentro de aproximadamente un mes.

Para la elección de esos once puntos de sondeo -cinco en Gijón y seis en Villaviciosa- se nutrieron de los estudios precedentes enfocados al mismo fin. "Nos basamos en estudios de 2011, que en aquella ocasión sólo realizaron extracciones en superficie y otros datos que ya disponíamos; ahora, en base a ellos, interpretamos que había ciertas zonas, donde hemos ido, que podría haber compatibilidad de sedimentos", explica el geólogo Germán Flor Blanco, participante de la investigación. "La costa es amplia y hemos ido a sitios puntuales, de los que teníamos indicios de que podría resultar", añade Flor Blanco, que ayer, en la Escuela de Minas, mostró once tubos de PVC con las muestras obtenidas mediante el uso de "vibrocorers".

Ahora -mientras otra empresa realiza batimetrías, sísmica y análisis topográficos de otras playas- queda por delante un mes de duro trabajo, con análisis de biólogos, químicos y análisis sedimentológicos de las muestras extraídas. El objetivo es encontrar la arena que en su color, granulometría y composición más se parezca a la que existe en la playa de San Lorenzo, arena que a día de hoy no es necesaria. "Este es un estudio multidisciplinar que determinará a dónde ir para sacar arena si se necesita y además saber que se puede extraer porque cumple las normativas de calidad de sedimento que estipula el CEDEX", apunta Germán Flor.

Esta es una obra contratada por el Puerto de Gijón, que cuenta con la colaboración del Observatorio de la playa de San Lorenzo, y que además de encontrar recambio de arena es un compromiso adquirido dentro del Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental en relación a la ampliación del propio puerto.

Fuente:
La Nueva España