Los sindicatos y las empresas portuarias tienen previsto celebrar mañana por la tarde la primera de las reuniones para acercar posturas

El tipo de mercancías que entran y salen de los puertos asturianos, el margen de días existente para hacer previsión antes de que comiencen los paros y la fijación por parte del Ministerio de Fomento de unos servicios mínimos que garantizan la realización de las operaciones con mercancías peligrosas (como las sustancias ácidas y químicas que pasan por el puerto de Avilés) hacen confiar a los operadores portuarios asturianos en que los paros anunciados por los estibadores a partir del miércoles sean "livianos" en los muelles estatales del Principado, los de Avilés y El Musel.

En el caso avilesino, los paros podrían repercutir en las descargas de carbón, en los embarques siderúrgicos y de piezas de calderería y de forma muy improbable en el mineral de blenda que consume Asturiana de Zinc. No obstante, fuentes portuarias creen que "a lo sumo habría retrasos en la operativa, en ningún caso parálisis de las empresas". Con respecto a El Musel, más de la mitad de la actividad se centra en la terminal granelera de la EBHI (por la que se aprovisionan de materias primas Arcelor-Mittal y las térmicas de Asturias y provincias cercanas de EdP, Iberdrola y Endesa) y esa instalación tiene garantizada la actividad pues su mano de obra no depende del sector estatal de la estiba.

Los sindicatos de la estiba y las empresas celebrarán mañana por la tarde su primera reunión, tras la aprobación el jueves en el Congreso del real decreto ley de reforma del sector, para buscar soluciones ante la convocatoria de ocho jornadas de huelga a partir del miércoles en protesta porque los estibadores consideran que no hay garantías de mantenimiento del empleo.

La patronal, por su parte, ha reiterado su denuncia ante "las huelgas encubiertas que se continúan produciendo en la mayoría de los puertos españoles" y ha exigido "el cese inmediato de estas ilegales medidas de presión, requisito indispensable para mantener espacios de diálogo y voluntad de alcanzar acuerdos". Para ello, Anesco apela a "la responsabilidad de los trabajadores".

Fuente:
La Nueva España