Otras dos embarcaciones están fondeadas a la espera de atraque frente a la dársena gijonesa, donde no se han fijado servicios mínimos

Los puertos españoles, y entre ellos los dos asturianos de interés general del Estado, quedaron ayer paralizados con el inicio de la huelga de 48 horas convocada por los sindicatos con el objetivo de garantizar que la reforma de la estiba no afecte al mantenimiento de los puestos de trabajo ni a las condiciones laborales más allá de lo previsto en las negociaciones, incluida una rebaja salarial del 10%.

El masivo seguimiento del paro, el cumplimiento de los servicios mínimos y la ausencia de incidentes graves son característica del conflicto tanto según los sindicatos como según el organismo público Puertos del Estado.

En Asturias, el conflicto afectó a dos barcos en cada puerto, según fuentes de las respectivas autoridades portuarias, si bien cabe señalar, por lo que respecta a El Musel, que al inicio de la jornada había tres barcos fondeados a la espera de atraque, solo uno de los cuales tiene como destino la EBHI, terminal en la que se trabajó con normalidad porque no utiliza estibadores.

Los otros dos barcos fondeados se puede entender que no entraron a realizar las operaciones previstas por efecto de la huelga y evitar así el pago del atraque sin posibilidad de trabajar a causa del conflicto, ya que no suelen estar los muelles gijoneses saturados, a excepción precisamente del que utiliza EBHISA, especialmente desde que ha perdido capacidad de descarga.

La paralización de los dos barcos afectados por la huelga dentro de El Musel fue total, al no haber sido establecidos servicios mínimos.

La fijación de los servicios mínimos la realiza desde el inicio del conflicto el Ministerio de Fomento, que dio instrucciones de garantizar la atención a barcos con mercancía perecedera o peligrosa, al servicio a pasajeros y a los tráficos de suministro a las islas y a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Los tráficos del puerto gijonés, mayoritariamente graneleros, no están incluidos en esos criterios de servicios mínimos y, por lo tanto, la huelga en sus muelles comerciales fue total.

En el caso concreto de ayer, uno de los barcos paralizados, el ´SBI Subaru´, descarga 33.000 toneladas de carbones y coque de petróleo, mientras otro, ´Serra Atasoy, embarca 3.595 toneladas de productos siderúrgicos.

Fuentes sindicales consultadas por EL COMERCIO indicaron que la huelga se desarrolla «con total normalidad. Nos ajustamos a la ley en todo y se puede decir que la patronal está haciendo también lo mismo. El seguimiento es total y se están respetando los servicios mínimos».

El futuro

Independientemente de los paros de ayer y los que con toda probabilidad volverán a producirse hoy, las incógnitas afectan tanto al corto como al medio y largo plazo.

En principio, para mañana está prevista una asamblea de la organización patronal, Anesco, que a priori podría dar respuesta a la oferta presentada por los sindicatos el pasado martes. Del contenido de la misma dependerá que haya o no nuevos paros intermitentes la próxima semana. A más largo plazo, queda la duda de si las navieras modificarán su logística, que es lo que teme Fomento.

Fuente:
El Comercio digital