“Ni un paso atrás”, claman los huelguistas del puerto de Avilés, donde tres barcos se vieron afectados por el conflicto laboral

Al grito de "Ni un paso atrás" y acompañados del ruido de petardos y silbatos y humo rojo, los estibadores avilesinos se hicieron notar ayer en el entorno de las instalaciones portuarias en el segundo día de huelga del sector. La totalidad de la plantilla secundó los paros, lo mismo que ocurrió en Gijón. En ambos casos, se paralizó la carga y descarga de aquellos buques que requieren los servicios de estos profesionales: un total de diez barcos, tres en Avilés y siete en Gijón (cinco estaban atracados en los muelles y dos fondeados fuera).

Ahora, los estibadores está a la espera de lo que pueda salir de la reunión que mantendrán esta tarde las empresas englobadas en Anesco, la asociación de las empresas estibadoras y consignatarias de buques. En ella, la patronal tiene que decidir si acepta la última propuesta presentada por los sindicatos -Coordinadora de Trabajadores del Mar, CC OO, UGT, CGT y CIG- que incluye, entre otros, que las empresas garanticen la subrogación de los empleados ante el nuevo escenario que se abre con la liberalización del sector. Aceptan, además, que se abra un proceso negociador en cada uno de los puertos, como piden las empresas.

"Si votan a favor del acuerdo, se acabarán los paros; si no, se recrudecerán las movilizaciones para seguir reivindicando nuestros derechos", afirmaron ayer los trabajadores asturianos de la estiba, que se mostraron animados por el apoyo que están recibiendo.

Las empresas ya saben lo que les espera si no avanzan las negociaciones ya que los sindicatos de estibadores anunciaron ayer cuatro nuevos paros de 48 horas para finales de junio y comienzos de julio -del 26 al 28 de junio, del 29 de junio al 1 de julio, entre el 3 y el 5 de julio y del 6 al 8 de julio-. En este caso, serán parciales y solo afectarán a las horas impares. Estos se suman a los paros parciales que ya están previstos para la próxima semana: el lunes, el miércoles y el viernes.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, afirmó ayer en León que los paros suponen pérdidas de unos 12 millones de euros al día. "La responsabilidad corresponde ahora al cien por ciento a sindicatos y patronal", afirmó el responsable ministerial.

La segunda jornada de huelga tuvo un seguimiento en los puertos españoles de casi el cien por ciento de la plantilla, lo que paralizó toda la actividad y obligó a desviar al menos una treintena de barcos que tenían prevista su llegada a Barcelona, Valencia y Algeciras hacia destinos de fuera de España, según Puertos del Estado. Muchos de los clientes, como Maersk (la mayor naviera del mundo), ya optan por rutas alternativas vía Sines (Portugal), Fos (Francia) y Rotterdam (Holanda). Los servicio mínimos se cumplieron con carácter general y en cuanto a incidentes relevantes, en Barcelona los piquetes informativos paralizaron el desembarque de pasajeros y de vehículos en el puerto.

Fuente:
La Nueva España