Perforar los macrotúneles de la variante de Pajares terminó por alterar el circuito hídrico formado por ríos, arroyos, manantiales y acuíferos. Con todo, el caudal «interceptado por las obras de ambos túneles representa un 20% del estimado en el proyecto inicial», explican fuentes de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Es decir, el volumen está «muy por debajo de lo previsto», agregan.

La pendiente de los tubos provoca que la mayor parte de ese recurso, que tiene origen en terreno leonés, termine desembocando en el lado asturiano. La cantidad que pierde así la cuenca del Duero «viene a suponer el 2,5% de los recursos del acuífero de la zona», expone la CHD.

En total los organismos de cuenca impusieron a las constructoras y al gestor de la variante sanciones por valor de 1,05 millones por 90 expedientes. La mayoría de incidentes ocurrieron del lado asturiano, donde la Confederación Hidrográfica del Cantábrico tramitó 65 expedientes por 871.000 euros.

Fuente:
El Comercio digital