El Principado estima, tras estudiar las alegaciones de las industrias, que las propuestas del plan de calidad ambiental “son proporcionadas”

El Principado está dispuesto a ser flexible "en la aplicación de plazos" como demandan las empresas de Gijón a la hora de aplicar medidas de vigilancia contra la contaminación. Así lo dejó caer ayer el director general de Calidad Ambiental, Manuel Gutiérrez, en el transcurso de la reunión que ayer mantuvieron los miembros de la comisión de seguimiento para la mejora de la calidad del aire en la aglomeración de Gijón. No se trataría de relajar las medidas de control, sino de aceptar "posibles flexibilizaciones en plazos concretos".

El encuentro de ayer sirvió para poner sobre la mesa las conclusiones a las que se ha llegado tras el periodo de alegaciones al documento, y como paso previo a la aprobación definitiva del plan este mes de julio, como mantiene el Principado. En total se han recibido 17 escritos de alegaciones, correspondientes a 15 entidades, empresas o particulares, entre las que se cuentan Arcelor Mittal, Ebhisa, la Autoridad Portuaria y Cementos Tudela Veguín.

Las empresas afectadas han presentado alegaciones por sus discrepancias con los estudios de modelización que ha realizado el Principado, y tal y como explicó ayer Manuel Gutiérrez, plantean "la dificultad económica y técnica de algunas de las medidas y los plazos para aplicarlas", junto con la puesta en marcha de los sistemas de videovigilancia previstos en las 17 medidas regionales contra la contaminación. Las industrias señalan que se podrían topar con dificultades por la ley de protección de datos, una cuestión que el Principado se ha comprometido a observar.

El director general de Calidad Ambiental ha dejado la puerta abierta a posibles puntos de entendimiento en lo que se refiere a los plazos de aplicación de las medidas en las empresas, que contemplan una reducción de los límites de contaminación autorizados a compañías como Arcelor, EdP y Tudela Veguín, inspecciones en las instalaciones y la colocación de nuevas estaciones medidoras.

En todo caso, las medidas que se plantean en el plan "son proporcionadas, dado que las zonas en las que se aplican tienen todavía niveles de partículas elevados y es necesario que las empresas hagan ese esfuerzo, con las mejores técnicas disponibles y de manera que sean viables y económica y técnicamente realizables", señala el director general.

Algo que también reclaman las asociaciones ecologistas y ciudadanas, que piden en sus alegaciones más datos de la calidad del aire con respecto a las instalaciones industriales, con más medidores.

Del mismo modo, el Ayuntamiento de Gijón plantea subvencionar un estudio específico realizado por la Universidad en el área sanitaria V y sobre los efectos de la contaminación en los ciudadanos, además de plantear actuaciones de concienciación en las escuelas. El estudio ha sido visto con buenos ojos desde el gobierno regional, toda vez que "todas las investigaciones sobre las afecciones de la calidad del aire sobre la salud son interesantes, nos aportan datos para gestionar las emisiones y ver los efectos sobre la población; se acepta esa alegación y se ve conveniente que el plan recoja esa actuación", señalaron ayer los responsables del Principado.

Los estudios realizados hasta ahora señalan que en el entorno de las grandes industrias y el puerto perduran las partículas sedimentables relacionadas con el almacenamiento de graneles, por lo que se propone investigar su procedencia e instalar nuevos apantallamientos, así como intensificar las labores de limpieza.

Del mismo modo queda claro que la industria es el sector que más eleva los niveles de partículas en la zona oeste, seguido del tráfico y la actividad portuaria, mientras que en el centro es el tráfico el principal factor contaminante, como ponen de manifiesto las mediciones.

Fuente:
La Nueva España