El consejero Fernando Lastra busca una mayor implicación de Puertos del Estado para «abordar lo que nos falta por hacer»

La reunión del consejo de administración de la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) se saldó ayer con varias buenas noticias para la entidad. Una de ellas es la recepción del préstamo de las autoridades portuarias de Gijón y Avilés que permitió hacer frente al pago del justiprecio marcado por una sentencia del Tribunal Supremo para la parcela 40 de la actuación. Los responsables de la ZALIA habían llegado a un acuerdo con la propiedad del terreno para fraccionar el pago en cuatro plazos y ya se había formalizado el primero, por un montante de 350.000 euros. Ayer pagaron 443.000 euros, «todo lo que quedaba», explicó el consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Fernando Lastra. Es más, aseguró que «es un paso en la dirección correcta», pues si las autoridades portuarias de Gijón y Avilés no se hubieran implicado en el proyecto «habría dado lugar a la paralización de la ZALIA», cuya situación económica sigue siendo muy frágil.

Lastra: «Hemos pasado un año intensísimo, poniendo orden en esta situación»

Esta implicación de las autoridades portuarias resulta fundamental para el desarrollo de la zona logística; no en vano cuentan con el 45% de la propiedad. «Llevamos años pidiendo la participación de los puertos y queremos que Puertos del Estado asuma un mayor compromiso. Ahora estamos en plena negociación», explicó el consejero, quien el martes tuvo una reunión en Madrid sobre este asunto.

El resultado es que «es posible que en breve plazo podamos anunciar ese compromiso, que nos permitirá abordar lo que falta por hacer en la ZALIA», apuntó.

La actuación más urgente es la construcción de la subestación eléctrica que dé potencia suficiente a la zona urbanizada y que supondrá una inversión estimada de unos dos millones de euros. Esa obra lleva aparejada otras dos, consistentes en la modificación de una línea eléctrica y la construcción de una nueva red de distribución.

«Tener seguridad» A falta de que se den a conocer los detalles de ese acuerdo, parece que Puertos del Estado estaría dispuesto a avalar la obra de la subestación, lo que permitiría «poder abordar la comercialización de las parcelas», explicó Lastra. El objetivo de los responsables de la zona logística es que, con la puesta en marcha de esa obra, ya podrá haber «una demanda objetiva» de terreno que permitirá a las empresas interesadas «tener seguridad de que se cubrirán sus necesidades».

El acuerdo con Puertos del Estado estará listo en unas semanas y ahora mismo se están perfilando los detalles. El encuentro celebrado anteayer en Madrid fue positivo, según Fernando Lastra. «Hay un compromiso que hemos alcanzado y ahora hay que formalizarlo en los papeles. Estamos pensando en intensificar ese compromiso, pero también hemos de tener en cuenta el contexto nacional», apuntó.

Preguntado si esa falta de potencia eléctrica fue determinante para que la empresa Norteña de Comercialización Siderúrgica, S. A. (Norsider) desistiera de su intención de instalar en la ZALIA la ampliación de sus actuales en Somonte y optara por otro polígono industrial, Lastra lo achacó a una cuestión financiera: «Cuando fuimos conscientes de que la energía que teníamos en la parcela no era suficiente para dar seguridad de abastecimiento a la empresa, no estábamos en condiciones de abordar la inversión necesaria». No solo era la potencia que debería aportar la subestación eléctrica proyectada sino también, como quedó dicho, el desvío de una línea ya existente y la construcción de una nueva red de distribución. Ante esto, los responsables de la sociedad decidieron «buscar más recursos y aportaciones que nos permitieran ofrecer las garantías adecuadas a la empresa que vaya a abordar la obra». Y de ahí surgiría, en principio, la idea del aval que podría aportar Puertos del Estado.

Justiprecio de tres parcelas Esta clarificación de la situación de la zona logística es producto, según el consejero, de «un año intensísimo poniendo orden en esta situación». El caso es que se debió afrontar el pago del justiprecio de tres parcelas, las números 30, 31 y 40, una importante cantidad de dinero que «hubo que abordar sin ingresos por la vía de venta de parcelas, por lo que tuvimos que negociar».

Entre tanto, continúan las obras de construcción de los accesos a la ZALIA, que serán en forma de carretera convencional, con la posibilidad de desdoblarla en un futuro, y que conectarán la zona logística con el enlace de La Peñona. Eso sí, se trata de una obra no exenta de complejidad, ya que, además de ser necesaria la modificación de numerosos tendidos eléctricos y conexiones de todo tipo instaladas en la zona afectada, la empresa constructora se encontró con una tubería de ArcelorMittal de la que la siderúrgica no había advertido. El contratista, Constructora San José, también se topó con que la ocupación de las fincas afectadas por la infraestructura tardó más de lo previsto. El presupuesto de los trabajos es de 13,19 millones, más IVA, y el plazo de ejecución, 22 meses.

Urgencia Dado que esta obra, contratada directamente por el Principado, avanza según lo programado, cada vez se hace más necesaria la construcción de la subestación eléctrica que dote de potencia suficiente a las parcelas urbanizadas y los responsables de la zona logística consideran que supondrá un hito fundamental para comenzar su comercialización.

A todo ello se añade un elemento más. Hace unas semanas se reactivó la obra del nuevo acceso a El Musel que conectará el puerto con la autovía del Cantábrico, mediante una vía de doble calzada de 3,5 kilómetros de longitud. Es una obra a cargo del Ministerio de Fomento que está ejecutando Sando y Copisa, con un presupuesto de 33 millones. Como en el caso anterior, los contratistas se encontraron con numerosas acometidas y servicios que no venían recogidos en el proyecto y que fue necesario desviar o bien encontrar otras alternativas.

Fuente:
El Comercio digital