Un estudio tratará de atajar la llegada de especies ajenas asociadas a tráficos marinos

Las invasiones biológicas marinas son hoy "uno de mayores peligros para la biodiversidad a nivel mundial, y la biodiversidad es la base de la economía sostenible marina". Con esta reflexión de partida un grupo de ocho investigadores de la Universidad de Oviedo han puesto en marcha el proyecto "Blueports", que fue presentado ayer en el Antiguo Instituto con el objetivo de atajar la llegada de especies ajenas asociadas a los tráficos marítimos.

En este sentido, "los puertos son las principales puertas de entrada de biota exótica, a través de especies incrustantes y de agua de lastre", explica el coordinador del proyecto, el profesor Eduardo Dopico. Y como la erradicación es más difícil en etapas tardías de invasión que en etapas tempranas, "se necesitan nuevas estrategias para la prevención eficaz y la detección temprana de organismos dañinos", sostiene. Así, entre los objetivos del programa figuran la creación de un mapa de riesgos de invasión biológica tomando como caso de estudio el puerto de Gijón, basado en tráfico marítimo en las rutas y puertos anteriores de atraco de los barcos que entren en dicho puerto, junto con un análisis de los organismos vivos que permitan hacer un inventario de los mismos.

Además, se trataría de evaluar los riesgos derivados del agua de lastre, en función del puerto de origen de los barcos y la ruta seguida, además de crear "un mapa social de intereses, conocimiento y valores sobre biodiversidad marina y bioseguridad de los ciudadanos gijoneses" . Sobre todo ello se celebrarán charlas en las próximas semanascon la colaboración de la Fundación Municipal de Cultura de Gijón y la red de Centros Municipales Integrados, con la idea de crear una batería de actividades de divulgación científica. Con todo ello, se lograría "introducir el concepto de gestión portuaria azul (sostenible) en entornos educativos", recalca Dopico, con actividades programadas también en los colegios. Y sólo así, la sostenibilidad sería cosa de todos.

Fuente:
La Nueva España