Jugadores y familiares celebraron el final de temporada, mientras los políticos buscan cómo salvar el campo

El campo de fútbol del Puerto de Gijón vivió ayer las que podrían ser sus últimas carreras sobre el césped. Aunque esta vez no eran de once contra once, sino de jugadores que durante un año han compartido camiseta, de prebenjamines a juveniles. Integrantes de la que, salvo sorpresa, será la última promoción de canteranos del equipo. Como al final de cada temporada, futbolistas y familiares se dieron cita en las instalaciones de la calle de Francisco Eiriz para celebrar una comida de confraternización en la que, por supuesto, no faltaron patadas al balón sobre un campo llamado a la desaparición, y con ella también la del club. El motivo, la puesta a la venta del suelo que ocupa, propiedad de la Autoridad Portuaria.

Para despedir casi tres décadas de fútbol en este espacio, socios y exjugadores están promoviendo para el jueves un encuentro en el propio campo de todas las personas que hayan pasado por el Puerto de Gijón a lo largo de su historia. Mientras, los grupos políticos trabajan en la búsqueda de alternativas para salvarlo.

El portavoz socialista, José María Pérez, planteará al gobierno municipal la posibilidad de que el Ayuntamiento adquiera estos terrenos, que además del campo incluirían la antigua sede de la asociación de vecinos de Jove. Estima que el coste de esta operación rondaría los 700.000 euros, un gasto que podría afrontarse con cargo al ahorro generado tras la decisión del Ayuntamiento de dejar de patrocinar la camiseta del Sporting, por la que se pagaban 600.000 euros por temporada en Primera y 450.000 euros en Segunda. «El dinero de ese convenio debe repercutir en el deporte base», apuntó Pérez. Más allá de evitar la desaparición del Puerto de Gijón, contar con un campo municipal en este emplazamiento «daría una salida a la escasez de instalaciones deportivas en la zona oeste».

Por su parte, el grupo municipal popular pedirá en la comisión de Urbanismo que se modifique en el PGO la ficha correspondiente a estos suelos, «para que las instalaciones del club se respeten como terreno de uso dotacional deportivo». El plan de ordenación que se está tramitando plantea un uso residencial para este suelo, con edificios de cinco plantas.

El portavoz de IU, Aurelio Martín, pidió que la alcaldesa interceda ante la Autoridad Portuaria para que renuncie a la venta de este suelo y recordó que «Fomento propuso en su momento compensar a Gijón por las obras de ampliación de El Musel. Esta es una buena oportunidad para que tengan un gesto con la ciudad».

Fuente:
El Comercio digital