Enagás estudia el decreto del Gobierno que facilita su actividad en El Musel como almacén o recarga de barcos con gas natural licuado

Se van despejando los obstáculos para la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel. Enagás, su propietaria, estudia ahora el real decreto aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros y que, entre otras cuestiones, abre la puerta a su uso para almacenaje y ´bunkering´ (suministro de combustible de barco a barco) de gas natural licuado (GNL).

El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital dio el primer paso para legalizar la regasificadora de El Musel hace poco más de un año. Fue en marzo de 2017, con un proyecto de real decreto que es que el aprobado ahora por el Consejo de Ministros. De esta forma, el Gobierno levanta la moratoria de 2012, que paralizaba la puesta en marcha de varias infraestructuras gasistas, previstas cuando la demanda aún no se había desplomado por la crisis. Al retomar la tramitación de las autorizaciones administrativas relativas a estas instalaciones, que el real decreto-ley 13/2012 había dejado en suspenso, el Ejecutivo abre la puerta a la posibilidad de desbloquear la situación de la planta gijonesa. A partir de ahora, Enagás podrá pedir la autorización administrativa e iniciar el procedimiento que permitirá su puesta en funcionamiento. En concreto, deberá obtener lo que se denomina como el ´acta de puesta en marcha´ de la planta.

Álvaro Nadal planteó que si se abarata el ´bunkering´ se deshibernará la planta

Además de levantar el anterior decreto de 2012 que prohibía nuevas autorizaciones en el sistema gasista, la nueva normativa regula los peajes que reconocen las nuevas funciones que se han venido planteando desde Enagás -la compañía propietaria de la planta de El Musel-, como el ´bunkering´ o recarga de barcos y el almacenamiento de gas.

Cuestión de mercado Tras la aprobación del nuevo decreto, quedaría pendiente la autorización administrativa para que la planta de El Musel pueda entrar en funcionamiento. Y ello está condicionado a que haya demanda en el mercado, tal y como dijo el ministro de Energía, Álvaro Nadal, en una entrevista recientemente publicada por EL COMERCIO. Con el cambio normativo, el ministro confió en que cambien las condiciones para hacer más atractivo el sistema gasístico español para operaciones internacionales: «Abaratas el coste del ´bunkering´ y habrá más gente interesada. Si eso genera un nivel de demanda suficientemente alto que justifique la deshibernación de la planta de El Musel, lo haremos».

Fuente:
El Comercio digital