“Hay otras expectativas que habrá que concretar y formalizar” para poner en servicio la planta, señala el consejero Isaac Pola

¿La tramitación administrativa para poner en servicio la regasificadora de El Musel llegará a tiempo para optar a contratar el almacenamiento de gas del yacimiento de Yamal, en el ártico ruso? El consejero de industria del Principado, Isaac Pola, dio ayer a entender que no, sino que para la puesta en servicio de la planta de El Musel "hay otras expectativas que habrá que concretar y formalizar y hasta ahí puedo leer".

Enagás lleva tiempo negociando con operadores gasistas el uso de la planta de El Musel para almacenar y redistribuir gas de Norteamérica. En su día, el operador logístico propietario de la planta intentó que la utilizara el consorcio de las compañías Novatek (Rusia), Total (Francia) y la Compañía Nacional de Petróleo de China para almacenar y redistribuir gas extraído en la península de Yamal, en el ártico ruso. Aquel contrato, con la puesta en servicio de la primera planta de licuefacción de gas en Yamal, se lo llevó el año pasado el puerto de Brujas (Bélgica), por los problemas jurídicos de la regasificadora. Ahora el gobierno ruso acaba de inaugurar la segunda planta de licuefacción de gas en Yamal. Hay un contrato con Gas Natural Fenosa para traer el gas a España, pero la regasificadora gijonesa tampoco está disponible.

Para su puesta en servicio hace falta no sólo es precisa una nueva tramitación administrativa de la planta, que "en principio sería simplificada", tras la anulación judicial de la autorización administrativa. También hace falta que el gobierno deshiberne la regasificadora y que modifique la normativa para que pueda dedicarse a la recarga de barcos. Todo ello además de que un operador formalice un contrato para ese fin.

Pola visitó ayer las instalaciones del Centro de Seguridad Marítima Integral Jovellanos para explorar vías posibles de colaboración en formación sobre cuestiones de seguridad en trabajos vinculados al mantenimiento de parques eólicos marinos o a la carga y recarga de gas natural licuado en barcos.

Fuente:
La Nueva España