Un estudio de Fomento del 20 de diciembre precisa que desviar la carga a la variante daría más ingresos, fiabilidad y reduce el coste por convoy

La vieja rampa ferroviaria de Pajares «fue inaugurada en 1884 y es un hito de la ingeniería española» por vencer la cordillera que separa a Asturias y la meseta «gracias a un trazado inverosímil que comporta varios rodeos para ganar cota de altura, así como multitud de túneles». Como en el resto de la red, la infraestructura vio su uso mermado en 2009, como consecuencia de la crisis, pero actualmente vive «el momento de mayor transporte de mercancías de lo que llevamos del siglo XXI». Su día grande son los miércoles, cuando tiene programado el paso de 29 convoyes de carga. A pesar de disponer de una sola vía en todo el trazado, cada pocos kilómetros cuenta con puntos de cruzamiento, esto es, vías adicionales para echar a un lado una composición y dejar paso libre a otra. Eso incrementa su margen para absorber tráficos de una manera exponencial. Tanto que «actualmente la capacidad del viejo puerto es de aproximadamente 78 trenes al día».

Los datos y las explicaciones citadas hasta aquí figuran en ´Evolución reciente de las mercancías y Pajares´, un informe interno del Ministerio de Fomento. Está elaborado por los técnicos del Adif, y fechado el 20 de diciembre de 2016, un momento clave. Dos semanas antes el ministro Íñigo de la Serna visitó Asturias y en una rueda de prensa se comprometió a seguir con el plan prefijado por su antecesora, esto es, abrir la variante con túnel único y vía de ancho ibérico. Foro se encargó de reunirse con él, advertir que el esquema es contrario al pacto firmado con el PP y defender la conveniencia de poner ancho internacional en la variante de Pajares

Fuente:
El Comercio digital