El comité, dispuesto a ir a juicio, defiende que tienen derechos sobre el terreno

La venta del terreno donde se ubica el Club de Fútbol Puerto de Gijón, que tiene un mes para abandonar sus instalaciones, está trayendo cola. La Autoridad Portuaria enmarca la subasta dentro del plan de enajenación de propiedades que le ha marcado Puertos del Estado, sin embargo el comité de empresa que representa a la plantilla portuaria se opone a él y esta misma semana ha remitido una carta a los dirigentes de El Musel solicitando la paralización de la inminente venta del terreno.

Los representantes de los empleados de la Autoridad Portuaria, que aseguran que están dispuestos a llegar a la vía judicial, reclaman que se pare la venta por "tratarse de una finca sobre la que la totalidad de la plantilla de este organismo tiene derechos acreditables".

Fuentes del comité explican que esas instalaciones, en las que además de un campo de fútbol hay pistas polideportivas y un frontón, fueron sufragadas en parte con dinero de los trabajadores. "Los empleados financiaron el acondicionamiento y los equipamientos. Por ejemplo, desde 1978 al 1984 se destinaron aproximadamente 10.000.000 pesetas del Fondo Social, fondo con el que se cubren becas de estudios para hijos o trabajadores, ayudas asistenciales, etc", recalcan fuentes sindicales.

De ahí que el comité acordase remitir el escrito este miércoles a la Autoridad Portuaria "instando la paralización de la publicación de la subasta y el procedimiento de venta". En caso de que "no fuese atendida su petición, estudiaríamos pedir una suspensión cautelar de la venta".

Entretanto el club de fútbol base que usa actualmente los equipamientos ya está pensando en marcharse, algo que les obligará a poner fin a su existencia. Ayer recibieron la visita del grupo municipal del Partido Popular que se comprometió a llevar una iniciativa a Pleno para buscar una solución "urgente" al problema.

"Esto es responsabilidad municipal y tenían que haber dado ya una solución", explica Pablo González. Según el concejal popular, Carmen Moriyón, como miembro del consejo de la Autoridad Portuaria, "sabía desde febrero esta problemática, y es vergonzoso que desde entonces nadie haya hecho nada".

La primera alternativa que perseguirá el PP pasa por negociar con Autoridad Portuaria para que el club pueda quedarse donde está. De no ser posible, toda solución debe pasar por dar una alternativa en el barrio, "que no suponga desplazarse lejos porque el arraigo del equipo es un arraigo local", matiza González, que confía en que se de "una solución real, no valen apaños".

Fuente:
La Nueva España