Los operarios también están acometiendo el cambio de los servicios en la zona de La Juvería

La obra del desdoblamiento de la carretera GJ-10, entre Lloreda y Veriña, correspondiente al proyecto de los nuevos accesos al puerto de El Musel, ha cogido un gran ritmo y ya se pueden ver varios tajos trabajando a la vez. En la zona de La Picota y La Juvería, en las inmediaciones del Polígono de Lloreda, se están desviando los diferentes servicios que se verán afectados por el desdoblamiento, tanto de saneamiento como de tendidos de energía eléctrica y comunicaciones. Los operarios también han preparado el terreno para actuar en la zona de la rotonda de Tremañes, en este caso con los desbroces preliminares. Pero donde más se ha avanzado es en Veriña de Abajo, donde se está procediendo a un importante desmonte de terreno.

Se trata de una amplia parcela situada justo frente al desvío de la GJ-10 hacia el Polígono de La Peñona y que afecta a la antigua línea del ferrocarril entre La Camocha y El Musel. En este punto, excavadoras y camiones volquete se afanan en allanar una zona que está llamada a albergar parte de la segunda calzada de la nueva carretera y varios enlaces hacia el puerto de El Musel.

La obra comenzó el pasado 8 de julio, pero la empresa adjudicataria, la UTE formada por las empresas Sando y Copisa, tuvo que realizar previamente varios estudios topográficos antes de iniciar los movimientos de tierra. Estos comenzaron, finalmente, en septiembre y ahora son más que patentes. La actuación, que tiene prevista una duración de 39 meses, cuenta con un presupuesto de 43,7 millones de euros y se desdoblarán 3,5 kilómetros de carretera por los que actualmente circulan unos 18.000 vehículos diarios, de los que 2.000 son pesados. La obra incluirá dos rotondas a distinta cota y 25 estructuras de diferente tipo, principalmente puentes y viaductos.

Pero esta actuación tiene otras complementarias. Una es el vial de Jove, pendiente de que se apruebe el proyecto, que costará 78 millones de euros y 1.600 de sus 2.500 metros de longitud serán soterrados. La tercera actuación es la conexión con la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), que saldrá por 16 millones de euros al tratarse de una carretera convencional y cuyos trabajos fueron adjudicados el 8 de julio. Solo quedaría por resolver otro enlace hasta el Musel, la conexión por El Empalme y Aboño (Carreño), y que ha sido aplazado por la Autoridad Portuaria de Gijón, a quien le corresponde asumir su financiación.

Fuente:
El Comercio digital