Construye un cargador de barco para el grupo TSK, que será enviado a Panamá para una firma australiana que extrae cobre -Tiene una longitud de 55 metros

La firma vilagarciana Thune Eureka ha dado el salto al sector minero con su proyecto más grande. Esta misma semana envió las primeras piezas de un cargador para barcos (un sistema para introducir materiales en los buques) para concentrado de cobre para PHB Weserhütte, del grupo TSK. La estructura, que tiene una longitud máxima de pluma de 55 metros, será empleado por la empresa australiana First Quantum Minerals para extraer el mineral en Panamá.

Con una capacidad para 2.400 toneladas por hora, el cargador puede realizar movimientos de elevación hidráulica (12 grados arriba o abajo) y de giro (96 grados). "Para nosotros es un proyecto importante: es el de mayor escala y presupuesto", explica Julián Fontela, director de Desarrollo de Negocio de la firma.

Un camión transportó las primeras piezas esta misma semana hacia Gijón, a donde llegaron ayer. Allí, en el puerto de El Musel, tendrá lugar el montaje. La empresa empezó en julio con este proyecto y, pese a que no informan de cifras redondas, supondrá un 15% de la facturación de la firma este año.

"En su día ampliamos nuestras instalaciones y capacidades para proyectos del sector oil & gas; con ello ganamos potencial para proyectos grandes, como este", añade Fontela, que explica que la empresa se centra sobre todo en la exportación de sus productos (hasta un 90%), especialmente a países como Noruega, Alemania y Reino Unido. "Ahora mismo tenemos cinco congeladores en la factoría", explica.

Thune Eureka es una empresa con más de 40 años de experiencia y se dedica tanto a la ingeniería como a la fabricación y puesta en marcha de bienes de equipo para la industria de proceso, principalmente en los sectores de offshore de oil & gas, naval, sector energético, papelero y alimentario. También trabaja para el aeronáutico, ya que forma parte de la Unión de empresas gallegas de aeronáutica (Udega).

La firma cuenta con 65 empleados y sus instalaciones, de 30.000 metros cuadrados (9.000 cubiertos), están situadas en el polígono de Bamio. Tiene una facturación en el entorno de los ocho millones de euros al año.

Fuente:
El Faro de Vigo