“Virgen de las Mareas” advierte de que si finalmente la lonja tiene que devolver una subvención de 800.000 euros “entrará en vía de disolución”

La cofradía de pescadores "Virgen de las Mareas" de Avilés no deja de atizar la hoguera que consume la imagen de la rula de Avilés, la mayor plaza pesquera de Asturias, y eso pese a que es propietaria de un tercio de las acciones. La celebración ayer de la junta general ordinaria de accionistas sirvió para escenificar un nuevo desencuentro entre la Cofradía y la mayoría del capital del complejo pesquero, formada por la Autoridad Portuaria de Avilés y el Principado. La primera acusó a los segundos de estar echando la rula "a pique", primero al haberla empeñado en 1,2 millones de euros para pagar la sanción que impuso la Agencia Tributaria a raíz de una investigación que descubrió operaciones fiscalmente fraudulentas de venta de pescado y ayer mismo por no haber contabilizado en las cuentas del año pasado una provisión cautelar para hacer frente, en caso de que se haga firme la reclamación, a la devolución de la subvención de 800.000 euros cobrada para construir la fábrica de hielo.

Alejandro Álvarez, secretario de "Virgen de las Mareas", manifestó tras la reunión de la junta de accionistas -a la que la Cofradía mandó un abogado en su representación- que "de haber contabilizado la provisión que la cautela aconseja, la rula habría entrado en causa de disolución". La Cofradía tampoco está de acuerdo con el procedimiento seguido por la rula para amortizar su inmovilizado material (edificios e instalaciones) toda vez que, según Álvarez, "parecen olvidarse de que la lonja es concesionaria de esos inmuebles y, llegado el caso, revertirían en beneficio de la Autoridad Portuaria, por lo que la amortización debe hacerse de otra manera". Con semejantes discrepancias, el representante de "Virgen de las Mareas" votó en contra de las cuentas de 2016 presentadas a los accionistas y que arrojan un superávit de unos 40.000 euros, si bien el Puerto y el Principado impusieron su mayoría para sacarlas adelante.

El informe de gestión siguió el mismo camino que las cuentas: la Cofradía rechazó la aprobación. Alejandro Álvarez, en la misma línea de alarma manifestada al hablar de las cuentas, destacó que en el último año "todo ha ido a menos: los kilos de pescado desembarcado, el número de barcos que descargan en Avilés, la cifra de facturación…" Y recalcó que "son datos objetivos, nadie puede acusarnos de promover una conspiración".

Las relaciones entre los actuales rectores de la cofradía de pescadores "Virgen de las Mareas" y los poderes públicos al frente de la rula pasan por su peor momento desde la inauguración de la nueva rula, cuya gestión dejó entonces de estar en manos de la cofradía pesquera local por primera vez en la historia. Las críticas van y vienen sin tregua y como telón de fondo flota el deseo de la Cofradía de recuperar el control comercial de la entidad. Fruto de esa tensión, la Cofradía ejercitó el año pasado la acción de responsabilidad social contra los consejeros que considera responsables de la "debacle" de la lonja, un asunto pendiente de enjuiciar en el Mercantil de Gijón.

Fuente:
La Nueva España