El Musel modificará su plan de inversiones para destinar 1,9 millones de euros a la Zona Logística, que requerirá el visto bueno de Madrid

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Gijón decidirá en la reunión que celebrará esta mañana, si saca a subasta por segunda vez los dos edificios anexos de su antigua sede en el Muelle, el de oficinas y el que fue construido para viviendas de directivos portuarios. El precio de salida de esta segunda subasta será de 3,04 millones de euros, precio que corresponde a una rebaja del 15% respecto al de la primera subasta que quedó desierta, que fue de 3,58 millones de euros.

Las cadenas hoteleras NH y Hotusa, así como empresas afines a las mismas, se han interesado por adquirir los inmuebles para transformarlos en un hotel de cinco estrellas, que sería el primero con esa calificación que habría en Gijón. Además, el gobierno municipal de Foro Asturias también se ha interesado en comprar la antigua sede portuaria, si bien por un precio inferior, para destinarla a oficinas para sus servicios de urbanismo, algo que a diferencia de la conversión en hotel apenas requeriría una inversión posterior, dado que esa ya fue la función del edificio principal antes de que la Autoridad Portuaria lo cerrara en diciembre de 2012 al trasladar su sede al Edificio de Servicios Múltiples de El Musel.

El consejo portuario acordó, a finales del año pasado, iniciar el procedimiento para la venta mediante subasta de su antigua sede frente al Puerto Deportivo de Gijón. El precio de salida se había fijado entonces conforme a la última tasación del inmueble, que dio una valoración sensiblemente inferior a los 5 millones de euros que el Puerto esperaba ingresar por esa venta en 2012, año en el que se incluyó el edificio en su plan de venta de activos para amortizar parte del crédito de 215 millones de euros concedido por el ICO, a través de Puertos del Estado, para sufragar los sobrecostes de la obra de ampliación de El Musel.

El año pasado el Puerto había recibido una oferta de alquiler a largo plazo del inmueble para convertirlo en hotel, una alternativa que rechazó Puertos del Estado, que prefirió la venta de los edificios que suman 2.864 m2, a los que hay que sumar una parcela de 877 m2 con 20 plazas de aparcamiento frente al edificio. El pasado julio no se presentó ninguna oferta a la primera subasta, quedando desierta.

La segunda subasta de la antigua sede portuaria no será la única decisión sobre venta de activos que abordará el Consejo de Administración hoy. También decidirá sobre la convocatoria de la subasta de su parcela en los antiguos terrenos de Naval Gijón, con un precio de salida de 5,4 millones de euros. El Consejo ya había tomado, en una sesión anterior, la decisión de vender esos terrenos.

La dirección del Puerto también llevará hoy a la reunión del Consejo la propuesta de modificar su plan de inversiones, para destinar 1,9 millones de euros a financiar la Zalia, en la que El Musel posee un 30% de participación. Esto no supondrá un aumento de las inversiones de El Musel, sino que esa cantidad se detraerá de otros proyectos de inversión, que se pospondrán. La previsible aprobación por el Consejo de Administración de esta modificación tendrá que recibir posteriormente el visto bueno de Puertos del Estado, que en los últimos tiempos se ha mostrado más dispuesto a aceptar el respaldo económico de los puertos a la Zalia, algo sobre lo que anteriormente había mostrado reservas.

Entre otros asuntos que está previsto que valoren los consejeros hoy figura el pliego para el servicio comercial de entrega y recepción de mercancías en la zona de servicio comercial del Puerto, para ordenar los requisitos que deben cumplir las empresas interesadas en realizar estos servicios, que estaban reservados a las compañías estibadoras hasta que la sentencia europea sobre la estiba obligó a liberalizar el sector.

También se volverá a sacar a concurso la concesión de una terraza en los Jardines de La Reina (concurso que quedó desierto el año pasado); se modificará la concesión a Repsol Butano, que renuncia al apartadero ferroviario que tiene en Aboño y que no utiliza desde hace cinco años; se ampliará la concesión a Green Logistic Platforms para incluir la parcela de aparcamiento que ahora explota con una autorización a corto plazo y se aprobará el convenio con Puertos del Estado para el proyecto Samoa 2 (sistema de apoyo meteorológico y oceanográfico), entre otros asuntos.

Fuente:
La Nueva España