Navia baraja la posibilidad de convertir el edificio de Puerto de Vega en Casa de la Juventud

La vieja aduana de Puerto de Vega está considerada como la más antigua de la región. Así lo confirma el estudio realizado por el historiador y presidente de la Fundación Amigos de la Historia de Puerto de Vega, Servando Fernández, quien asegura, además, que durante el siglo XVIII «fue la que más cotizó a la Real Hacienda», llegando a superar en ingresos a la de Gijón

El edificio, del que no se conoce su fecha exacta de construcción, data de primeros del siglo XVIII, aunque se tiene conocimiento que, con anterioridad, ya existía el gremio de Marinería y Comercio, por lo que la aduana naviega es la más antigua de Asturias. Este fielato se dedicó en su mayor parte al comercio, aunque también se transportaban maderas procedentes de los montes del occidente asturiano.

Entre las importaciones que figuran en los libros de registro de la aduana figuran mercancías de licores de Inglaterra, así como el comerció naval existente desde Riga, que según el estudio «importaba lino para las manufacturas locales desde los puertos bálticos».

A Puerto de Vega llegaron a lo largo de su historia incontables barcos, entre ellos, muchos veleros holandeses, de algunos se conoce su nombre como el caso del ´Zumacas´, que presentaban en la aduana sus ´documentos de mar´ en los que aparecen reflejadas las protestas por el mal estado de los productos que albergaban sus barcos. De hecho, en alguna ocasión, llegaron a puerto podridos, en el caso de víveres.

Arribada de Jovellanos

Entre los navíos más famosos que atracaron en Puerto de Vega, se encuentra el bergantín vizcaíno ´Volante´ en el que llegó Jovellanos, navegando desde Gijón el 14 de noviembre de 1811, acompañado por su amigo Valdés Llanos, quien «traía un valioso cargamento de tabaco perteneciente a la Real Hacienda», asegura Servando Fernández.

El museo etnográfico Juan Pérez Villamil aún conserva de la vieja aduana una balanza inglesa y un contrapeso del siglo XVIII, utilizado para pesar las mercancías. Además en la nueva aduana, situada en la calle del muelle, también se conserva un instrumental de similares características.

La oficina fue regentada durante más de cuatro generaciones por la familia Miranda y Ponce de León, que actuaban como comisarios de renta, y que en la segunda mitad del XIX vendieron el edificio trasladándose la aduana al inmueble del ´Indiano´ propiedad por aquel entonces de José María González, transformándose la vieja aduana en viviendas.

En la actualidad el edificio, de propiedad municipal, podría tener un nuevo destino, el de Casa de la Juventud, tras descartar el gobierno local convertir el inmueble en un albergue, tal y como estaba proyectado inicialmente.

Fuente:
El Comercio digital