Políticos y usuarios rechazan la subasta de la instalación aprobada por el Puerto

Cuatro partidos políticos municipales y un numeroso grupo de usuarios del campo de fútbol de Jove, a los que obviamente se unieron sus familiares como convocantes del encuentro, pusieron en marcha ayer una lucha encaminada a dar marcha atrás a la enajenación de la citada parcela acordada por el Puerto y evitar que deje de tener uso para fomentar el deporte base en una zona, el oeste de la ciudad, donde no proliferan las instalaciones de ese tipo.

El cerco contra la transformación en viviendas de un campo de fútbol utilizado por un equipo modesto tuvo en una sola jornada dos escenarios y protagonistas bien distintos. Por la mañana, representantes de los grupos políticos municipales de Xixón Sí Puede, Partido Popular, Izquierda Unida y Ciudadanos ofrecieron una rueda de prensa en la que anunciaron su deseo de que la Comisión de Urbanismo trate hoy mismo el asunto, con el objetivo de enmendar la recalificación de esos terrenos prevista en el PGO, sin alterar la tramitación del mismo en su conjunto. Al parecer, Foro, como equipo de Gobierno, espera un informe jurídico para pronunciarse sobre si el cambio es posible en este momento de la tramitación, como defienden los proponentes.

El terreno referido tiene actualmente reservada su utilización para uso deportivo, pero está previsto que pase a tener uso residencial, circunstancia que, obviamente, ayuda a que el terreno alcance el valor de 765.000 euros con el que la Autoridad Portuaria de Gijón quiere iniciar la puja.

Mantener la reserva para uso deportivo no implica que se mantenga el campo de fútbol a disposición del club El Puerto, que actualmente lo disfruta, porque en la subasta podría entrar otra entidad deportiva o cualquiera dispuesto a esperar mejores momentos. Ese es, más o menos, el argumento del PSOE para pretender que el Ayuntamiento compre la finca subastada, cosa rechazada ayer explícitamente por algunos portavoces, entre los que el más crítico fue Mario Suárez del Fueyo, quien aseguró que «no puede ser que el Ayuntamiento sufrague el despilfarro de El Musel».

En similar sentido, Aurelio Martín declaró que «el Ayuntamiento debe pedir al Puerto un gesto con esta ciudad para compensar las molestias causadas con la obra de ampliación».

Es significativo que el PP de Gijón se haya unido a la batalla para parar la subasta aprobada por la Autoridad Portuaria de Gijón, que «ojalá no siga adelante», porque la enajenación de bienes de El Musel para financiar el sobrecoste es una exigencia de Puertos del Estado, es decir, del Gobierno de España. Pablo González mostró ayer conformidad con las iniciativas del Gobierno, pero dijo que «defendemos los intereses de Gijón».

Fuente:
El Comercio digital