Según testificó Raimundo Abando, expresidente del Puerto de Avilés, fue él quien le reveló que la obra estaba adjudicada de antemano a Dragados

El pasado 21 de abril, Raimundo Abando, expresidente del Puerto de Avilés, presidente de la asociación Ciudadanos por Asturias y quien, en 2013, presentó en un juzgado de Gijón la primera denuncia por presuntas irregularidades en El Musel, prestó declaración como testigo en el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, que investiga estos hechos. Durante su interrogatorio desveló que un amigo suyo, directivo de Ferrovial, le había contado que antes de la adjudicación de la obra de ampliación de El Musel ya se sabía quién la haría. Repreguntado por quién había sido, reveló el nombre: Joaquín Ayuso García.

El vicepresidente segundo de Ferrovial acaba de ser llamado a declarar por la titular del Juzgado, Carmen Lamela, a instancias del fiscal. Ayuso deberá comparecer el próximo 8 de junio, a las once de la mañana.

Considera el ministerio fiscal que «este testigo directo se encuentra en condiciones objetivas de conocer circunstancias concurrentes en el proceso de adjudicación de la obra, por cuanto su empresa fue una de las licitadoras al contrato público del proyecto de ampliación del puerto de Gijón, en la UTE Ferrovial-Necso-Ceyd-Coprosa-Dredging Internacional Jan de Nul».

Ese mismo 8 de junio también prestará declaración como testigo Miguel Ángel Losada, catedrático de Ingeniería Hidráulica de la Escuela de Ingenieros de Caminos de la Universidad de Granada y uno de los especialistas que llevó a cabo los ensayos de laboratorio que justificaron parcialmente la redacción de un modificado del proyecto. Asimismo, tanto el día 8 como el 6 declararán también, pero como investigados, nueve representantes de las empresas que participaron en las obras de El Musel y en una reunión en 2006 en la sede de Puertos del Estado en la que se habría decidido aplicar el modificado del proyecto y los nuevos precios de los materiales.

Fuente:
El Comercio digital