Cinco de las veinticinco empresas señaladas por Competencia se hicieron con contratos en la variante de Pajares tras bajar mucho los precios

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incoado expediente sancionador a veinticinco empresas muy particulares. Son las que acostumbran a trabajar para el Ministerio de Fomento, instalando catenarias y sistemas de electrificación en las líneas ferroviarias. El organismo supervisor empezó a sospechar de ellas en julio de 2016, cuando inspeccionó a Alstom Transporte y Elecnor. Las dudas se fueron afianzando cuando repitió visita en enero en las sedes de Cobra, Semi, Electren y Siemens.

En su revisión de ordenadores, mails y documentos, los inspectores encontraron indicios de prácticas anticompetitivas. Se sospecha que todas se ponían de acuerdo en «el reparto de las licitaciones para la construcción y el mantenimiento de los citados sistemas», según indicó la CNMC en un comunicado. Termina así la fase de inspección, y se inicia la de expediente sancionador, que tiene un plazo máximo de año y medio.

La lista de señaladas incluye al menos a cinco que se enrolaron en la variante de Pajares, pero solo tras hacer importantes rebajas del precio de salida. Alstom e Isolux, dos de las incluidas en el expediente, están al cargo de la construcción y cuidado de la subestación eléctrica. El trabajo salió a concurso en 32 millones, y se hicieron con él tras reducir ese presupuesto en un 46%. El contrato se firmó en 2014. Un año antes ambas se llevaron también la encomienda de la catenaria; Fomento calculaba que esa tarea requería una inversión de 16,5 millones que ellos rebajaron en un 36,6%.

Indra está entre las que tienen problemas con la CNMC. Junto a Alstom se adjudicó el proyecto de protección civil, uno de los casos más extremos de la variante. Licitado en 81,4 millones, se firmó en un 63,4% menos. Telice es la cuarta en discordia; en 2015 asumió la subestación móvil de Lena, labor ofertada en 252.780 euros que firmó por un 45,8% menos. Cobra también está en el saco de la CNMC; se adjudicó la remodelación de la electrificación en Pola de Lena, por 1,2 millones, lo que supone un 38,9% menos que el precio de salida.

En total, los cinco encargos salieron a 132,55 millones, pero la administración logró ahorrarse 73,63 de ellos gracias a las rebajas de precio.

El expediente recuerda al que en marzo concluyó con una multa de 6,12 millones a trece empresas del sector del hormigón. Para conseguir probar la existencia de pactos ocultos entre los competidores, la CNMC cuenta con lo que llama el ´Programa clemencia´, que consiste en eximir del pago de la multa al cooperador necesario que aporte las pruebas con las que sancionar a los demás.

Fuente:
El Comercio digital