El proyecto de Mar Abierto de instalar una planta de cría de mejillones en las proximidades de Caravia tiene a Gijón como una de las alternativas posibles. La empresa expone que «se contempla como alternativa de ubicación para el proyecto las proximidades del Puerto de Gijón». En el proyecto se analizan como condiciones mejores «la altura del oleaje en la zona, de 1 a 3 metros; la velocidad de la corriente marina, que es mayor de 15 centímetros por segundo; la temperatura máxima del agua, de 22 a 24 grados; la temperatura mínima, de 12 grados; el promedio de salinidad, de 25 a 37, o la oscilación de la salinidad, menor de 5.

Sin embargo, la empresa concluye que «los estudios y consultas previas resultan desfavorables respecto a la opción escogida, en Caravia». La razón de mayor peso es que el parque de cultivo supondría mayores impedimentos a la navegación, al ser el puerto gijonés una zona muy transitada por embarcaciones de todo tipo.

Fuente:
El Comercio digital