Encarga un informe pericial que desmonte la exigencia de Dragados de cobrar 2,2 millones por el «lucro cesante» y los retrasos padecidos

El caso de la vía asturiana de la variante de Pajares amenaza con acabar en los tribunales y el Ministerio de Fomento lo sabe. Por eso acaba de licitar un contrato para que una ingeniería le prepare un informe pericial con el que defenderse. Su rival es Dragados, la constructora del Grupo ACS, a la que en mayo de 2014 adjudicó el montaje de la vía en la vertiente asturiana a sabiendas de que era un trabajo imposible en ese momento. Los deslizamientos de la ladera en Campomanes habían desmoronado toneladas de tierra sobre la futura traza ferroviaria. Al carecer de una plataforma expedita sobre la que trabajar, tras firmar el contrato Fomento acordó suspender su ejecución por tiempo indefinido.

Dragados ya había incurrido en los primeros gastos. Abrió oficina en Campomanes, tenía operarios preparados, el material… Todo lo que se le había exigido. La orden de parar le generó costes, pero aprovechó el tiempo para revisar el proyecto que le habían confiando. El chequeo le permitió atisbar un error en el mismo. Al pie de la letra, el encargo le exigía ir recibiendo el carril de barra larga a través de la vía que ya tenía que estar montada en la vertiente leonesa de la variante. El problema es que esos trabajos tampoco habían concluido.

Para solventar la insuficiencia, la empresa propuso a Fomento arreglar el asunto aprobándole un modificado técnico y económico. El sobrecoste estaba cantado. El ministerio había licitado el montaje de vía con un presupuesto de salida de 15,8 millones y una advertencia: el baremo que utilizaría para puntuar a los aspirantes otorgaría un máximo de 75 puntos a la oferta más barata, mientras que el apartado técnico no se premiaba con más de 25 puntos. Es un sistema que presiona a las constructoras para que tiren sus precios a la baja.

Dragados se impuso en la pugna, al asegurar que era capaz de entregar el trabajo hecho por 9,28 millones, esto es, una rebaja del 51,4% sobre el presupuesto inicial. ¿Es factible realizar una obra por la mitad de lo que los técnicos de la administración han calculado que valía? Con la crisis y con tal de mantener carga de trabajo, los departamentos contables de las constructoras vienen apretando al máximo a sus equipos de ingeniería, aceptando encargos a bajo coste. En esas condiciones, cualquier alteración sobre el contrato inicial sirve al privado para reclamar más dinero.

Tras ver denegado su sobrecoste, el 6 de marzo pasado Dragados pidió rescindir el contrato, aunque reclamó 2,2 millones de indemnización «en concepto de lucro cesante así como por los mayores costes causados como consecuencia de las prórrogas y la suspensión temporal total del contrato». Presentó un informe pericial valorando y justificando los daños que considera que sufrió.

A través de Adif, el ministerio encarga ahora «informes contrapericiales» para este contrato y otros dos que le han salido rana en las obras del AVE gallego y en la línea Bobadilla-Granada. Ofrece 72.600 euros por las contestaciones de parte que le hagan, pero reclama a los ingenieros que se comprometan con ello a defender su informe «final contrapericial en caso de juicio».

Fuente:
El Comercio digital