Los empresarios del noroeste urgen plazos para el AVE a Gijón y achacan la sangría demográfica a la falta de infraestructuras

Las televisiones nacionales reproducen desde hace días un nuevo anuncio que llama a los españoles a firmar a favor del Corredor Mediterráneo, eje ferroviario diseñado de alta velocidad y mercancías en ese litoral. Detrás de la publicidad anda un grupo de presión liderado por los empresarios catalanes y valencianos, un ´lobby´ que suscita ejemplo y recelo en las patronales del noroeste. Mirándose en ese espejo los emprendedores del Principado, Galicia y León se unieron en junio de 2017, «para no quedar aislados ni discriminados». Su objetivo era reformular la política comunitaria de infraestructuras. Los reglamentos aprobados por la UE en 2010 definieron una serie de corredores prioritarios, en los que está centrando el grueso de sus subvenciones. La falta de reacción en el noroeste permitió que esa normativa saliera adelante dejando a las tres provincias fuera del Corredor Atlántico, el que tenían más próximo.

Para revertir la situación iniciaron contactos, entrevistas con las autoridades en Madrid y Bruselas. Ese movimiento cristalizó ayer en la puesta de largo de la Plataforma Atlántico Norte, con una jornada que reunió a unos 250 empresarios de las tres comunidades, políticos, autoridades y técnicos. Hubo quejas, sentimiento de agravio, peticiones al Ministerio de Fomento para que pusiera fecha a la variante de Pajares y a la alta velocidad hasta Gijón y Avilés. Hubo eso y también respuesta. El secretario general de Infraestructuras del ministerio, el mierense José Javier Izquierdo, aseguró que «en absoluto» existe esa discriminación con las obras del noroeste. «El Corredor Mediterráneo y el Atlántico son estratégicos para España y por tanto están al mismo nivel de preocupación para el Gobierno», afirmó. El ferrocarril de Galicia, León y Asturias «es prioritario, como el del Mediterráneo», declaró. Por eso su ministerio los impulsará «con la misma intensidad»

El emisario de Fomento recordó que la Comisión Europea efectivamente ha propuesto reformar el reglamento, incluyendo los tramos La Coruña-Vigo-Orense-León y Gijón-León-Venta de Baños como parte del Corredor Atlántico. No está todo hecho porque ahora esa idea debe ser ratificada por el Europarlamento y el Consejo de Europa. «Es un momento clave para trasladar a Europa nuestras posiciones», animó. Por ello invitó a los empresarios a extender las alianzas a otras provincias, y a «reivindicar una mayor implicación de Francia» en el proceso.

«Somos suficientes» «Aquí estamos los que hemos querido estar, y somos los suficientes para dar un cambio», replicó Javier Cepedano, presidente de la Plataforma y de la Federación Leonesa de Empresarios. «Somos los empresarios los que detectamos las necesidades y proponemos las soluciones, pero no legislamos», recordó. «La pérdida de población, el envejecimiento, la falta de empleo y la pérdida de empresas que sufre el noroeste son fruto de la falta de inversiones en las infraestructuras», reivindicó, con un diagnóstico que repitieron el resto de representantes de las patronales.

«Somos la región a la que más le cuesta ir a Madrid, en carretera por los peajes y en avión por el precio de los billetes», afeó Belarmino Feito, presidente de la Federación asturiana de empresarios (Fade). «Tenemos casi cien millones invertidos en la ZALIA, que aún no está finalizada ni disponible, no se sabe muy bien por qué, y con la descarbonización está en peligro la viabilidad de El Musel, en el que se invirtieron cerca de 800 millones», advirtió. «Mal puede cumplir la UE sus objetivos si no integra al noroeste, que es camino de salida y llegada a América», avaló Javier Vega, presidente de la Cámara de Comercio de León.

Los gobiernos regionales recogieron ese sentir con intensidad variable. Los consejeros de Galicia y Castilla y León, del PP, lanzaron reproches a Fomento al entender que hay favoritismo con el Mediterráneo. Fernando Lastra, por parte del Principado, indicó que las comunidades afectadas suponen el 10% de la población española, «casi el 50% del tráfico de mercancías entre la península y el resto de Europa, el 15% del tráfico marítimo, el 20% del ferroviario y el 13% de la carretera». En suma, «la objetividad de los datos dice que esto es importante para España y la Unión Europea», dijo. «Hacen bien en reivindicar el Corredor Mediterráneo, pero yo no planteo el Atlántico en términos de discriminación, sino de justicia; la objetividad de los datos está de nuestra parte», expresó.

Más crítica se mostró su homóloga gallega, la conselleira Ethel María Vázquez, quien sí aprecia «discriminación con respecto a otras decisiones que se están adoptando, en el puerto de Valencia y el Corredor Mediterráneo». La Xunta está preparando un estudio sobre las obras prioritarias en Galicia y reclamará al ministro de Fomento «igualdad de oportunidades para todos los españoles».

Fuente:
El Comercio digital