Arrancan los ensayos en vía para lograr la homologación este año. Si el ingenio es rentable, revolucionaría el transporte ferroviario

Estaba aprobado que la variante de Pajares uniera Asturias y la meseta con vías de ancho ibérico, las que tienen sus carriles separados por 1.668 milímetros, pero en marzo el Ministerio de Fomento rectificó. Forzado por Foro Asturias, aprobó dejarse de etapas intermedias y poner las vías tal y como prometió a la Comisión Europea que serían las definitivas. Es decir, en ancho estándar o internacional, el propio de la alta velocidad y el resto del continente, 23,3 centímetros más estrecho. Cuando se pregunta al ministro Íñigo de la Serna, y al presidente de su empresa pública Adif, Juan Bravo, si además de políticas hay razones técnicas para ello, aluden a un ingenio que está llamado a ser español o no ser: el primer tren de mercancías con ejes de ancho variable, capaz por tanto de circular en ancho ibérico y seguir luego en internacional.

La idea pasa por trasladar a los convoyes de carga el sistema de eje desplazable que ya funciona en el tráfico de pasajeros. El servicio Alvia Gijón-Madrid, por ejemplo, circula en ancho internacional hasta León y, cerca de la estación, pasa por una instalación que mueve sus ruedas, adaptándolas al ancho ibérico. Es una tecnología que desde los años 60 viene desarrollando Talgo en un país, España, que entre metros, ferrocarriles turísticos y convencionales, tiene hasta siete tipos de ancho de vía distinto.

Fuente:
El Comercio digital