El Consejo de El Musel acepta sacar a subasta por tercera vez su antigua sede

Lonja Gijón ha abierto un proceso selectivo para contratar a un nuevo gerente, tras el cese por pérdida de confianza de Simón Arrizado que tuvo lugar el pasado lunes.

Los aspirantes a ocupar ese cargo de responsabilidad, para los que se pide una experiencia mínima de cinco años en puestos directivos, preferentemente del sector agroalimentario, tendrán hasta el próximo 23 de marzo para enviar sus currículos a Lonja Gijón Musel.

El presidente de la Autoridad Portuaria de Gijón, Laureano Lourido, informó esta mañana a los integrantes del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Gijón sobre la apertura de ese proceso selectivo y sobre las razones que llevaron a remover del cargo al anterior gerente de Lonja Gijón, sociedad en la que la Autoridad Portuaria tiene el mayor paquete accionarial, aunque no la mayoría, y que preside el propio Lourido. Arrizado tuvo que declarar en el juzgado de instrucción número tres de Gijón a raíz de unas escuchas policiales a un pesquero portugués en las que se apalabraba vender en la lonja gijonesa parte de las capturas de ese pesquero sin declararlas como tales, para evitar consumir cuota pesquera.

Las escuchas habían sido ordenadas por la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela por una cuestión ajena a la pesca, en el marco de una investigación a los armadores de ese y otros barcos.

En la sesión de esta mañana del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria también se acordó volver a sacar a subasta por tercera vez el edificio de la antigua sede del Puerto en el Muelle, manteniendo el mismo precio de salida que en la segunda subasta, esto es, 3,04 millones de euros. Las dos anteriores subastas quedaron desiertas. La primera de ellas por no presentarse ninguna oferta y en la segunda se rechazaron las dos presentadas por no cumplir con las bases de la subasta. Una de esas ofertas condicionaba la compra a la obtención de la licencia urbanística para transformar el inmueble en hotel y la segunda no presentó el aval requerido.

Antigua sede de la Autoridad Portuaria de Gijón. | Ángel González

Fuente:
La Nueva España