Javier Fernández da portazo a un pacto con PP y Cs de rebajas fiscales y fía todas sus bazas a un acuerdo inédito con Podemos

Asturias va camino de una prórroga presupuestaria en 2018 salvo que lo remedie un acuerdo, inédito en lo que va de legislatura, con Podemos. El presidente del Principado, Javier Fernández, puso ayer las cartas de la negociación presupuestaria boca arriba, a petición de la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, y del portavoz de Ciudadanos, Nicanor García.

Javier Fernández dio un portazo definitivo a a las exigencias popular y naranja de nuevas rebajas fiscales que, en román paladino, suponía dar por finiquitadas toda posibilidad de reeditar un pacto presupuestario similar al de este año con PP y Ciudadanos. La presidenta de los populares arrancó su particular "cara a cara" con una pregunta "retórica" al Presidente: "¿Cree que fueron perjudiciales para Asturias los acuerdos presupuestarios de 2015 y 2017?". Luego le exigió "claridad ante la situación en la que nos encontramos sumidos un año más" porque, en su opinión, "la izquierda radical antepone sus premisas a los intereses generales de Asturias". Mercedes Fernández puso precio "razonable" a un nuevo apoyo presupuestario, que hubiera supuesto el tercero en cuatro años. "Bajar impuestos, mejorar la calidad educativa, haciendo gratuito y universal el ciclo 0-3 años, más inversión y no gastar de forma alocada".

"Si acepto sus pretensiones habré desnaturalizando el programa con el que me presenté a las elecciones", respondió el presidente del Principado, quien aclaró a Mercedes Fernández que sus reparos a reeditar el acuerdo no obedecen a la "presión" que pueda ejercer la nueva dirección federal socialista de Pedro Sánchez en Madrid y de Adrián Barbón en Asturias, como había sugerido la presidenta popular. El intercambio con la líder del PP sirvió a Javier Fernández para reivindicar la postura que mantuvo hace un año respecto a la posibilidad de un entendimiento con Podemos en el ámbito estatal para evitar la investidura de Mariano Rajoy y las consecuencias. "Ese pacto no era posible en España porque disentíamos en una cuestión esencial, que era el modelo de Estado. Entonces hubo quien no lo entendió pero ahora seguro que lo entiende todo el mundo. Recuerdo que entonces ya había un proceso de secesión abierto, liderado por los cargos que presidían las instituciones de Cataluña". Pareció un mensaje en clave interna. Poco después el Presidente fue del todo sincero cuando el portavoz de Ciudadanos, Nicanor García, que también quería explorar las remotas posibilidades de acuerdo, le instó a echar un cable para que el PSOE apoye los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso. "Si espera que sea cauce ante la cúpula federal del PSOE no tengo posibilidad de influencia. No han recurrido a la persona adecuada", confesó Fernández en un comentario que suscitó en la Cámara sonrisas, de mayor complicidad en la bancada socialista. El intercambio sobre las relaciones de Javier Fernández con la nueva dirección del PSOE resultó mucho menos cordial con Cristina Coto. La portavoz forista señaló a Javier Fernández como "el Puigdemont asturiano" al preguntar al presidente del Principado por el voto del PSOE en el Congreso contrario a las térmicas de carbón. Coto reprochó que los socialistas voten una cosa en el Congreso y prometas otras en Asturias, y le emplazó "a coger el teléfono para llamar a Adriana Lastra". La respuesta del Presidente fue seca: "en su partido tienen un hígado político para metabolizar cualquier indecencia".

Extinta la veta del acuerdo con los partidos del centro derecha, Javier Fernández fía ahora todas las bazas del próximo Presupuesto a un entendimiento con Podemos, imposible en los más de dos años que van de legislatura. Quizá fuera ese el motivo del tono menos tenso en el "careo" parlamentario de ayer con Emilio León, el portavoz de la formación morada, que habló en su pregunta sobre la venta de activos de Liberbank a un "fondo buitre" y defendió como una de las prioridades del próximo Presupuesto "el refuerzo del parque público de vivienda en Asturias para que los precios de mercado se modulen". El presidente del Principado destacó que el parque público inmobiliario de Asturias "es el segundo de España tras Extremadura" pero dejó la puerta abierta a la negociación presupuestaria. "¿Hacen falta más recursos? Lo vemos. Ahora damos seis millones en ayudas al alquiler de vivienda a más de 6.000 familias. Pueden ser más. Ahí les espero en relación al Presupuesto", contestó Javier Fernández.

Con Gaspar Llamazares, el debate fue sobre el resultado de las gestiones realizadas por el Principado ante el Ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, a quien el portavoz de IU tildó de "propagandista y buhonero porque cada vez promete más, pero cosas más inseguras y pequeñas, en otras materias más relevantes ni se moja ni hay compromisos". Javier Fernández subrayó "el desencuentro total" con el Gobierno central por el retraso en la apertura de la Variante de Pajares, reconoció que "la degradación de las Cercanías es difícilmente superable" pero, aclaró, "no me parece despreciable que se haya desbloqueado el plan de Vías de Gijón, el soterramiento en Langreo o la barrera ferroviaria de Avilés".

Fuente:
La Nueva España