Construir nuevos pesqueros se plantea como una de las salidas para los astilleros españoles, pero Gondán y Armón, los dos asturianos, no solo son capaces de afrontar ese tipo de embarcaciones, sino también otras mucho más exigentes desde el punto de vista técnico. En todo caso, estar a la vanguardia técnica requiere un sondeo permanente del mercado, sus tendencias tecnológicas, y no olvidar que lo que en un momento no es rentable puede serlo al momento siguiente.

Si en España no hay pedidos, habrá que seguir saliendo al exterior, ¿no?

-Sí, continuamos explorando, acudiendo a ferias internacionales. En Gondán exportamos el 90% de nuestra producción.

¿Dónde están las oportunidades de negocio?

-¡Ojalá lo supiera! Nosotros seguimos ofertando patrulleras, remolcadores, buques para el mantenimiento de parques eólicos… Ahora empiezan a moverse también pesqueros, y con el precio del petróleo subiendo, esperamos que también se retomen los barcos petroleros. Noruega sigue siendo, para Gondán, un buen mercado.

¿Existe competencia con Galicia?

-En Galicia hay muchos más astilleros y lo venden muy bien. A nosotros nos vale con tener trabajo suficiente y bueno. Me doy por satisfecho.

¿Los barcos de propulsión por gas son el futuro?

-Son parte del futuro, pero aún hay que resolver cuestiones como el repostaje. Faltan puntos de recarga. La tecnología está preparada para determinados trayectos contínuos, pero no para un remolcador que sube y baja.

¿Ayudaría que El Musel tuviera en marcha la regasificadora con la función de ´bunkering´?

-Desde el punto de vista operativo, sí. Pero no puedo opinar sobre el punto de vista económico.

Fuente:
El Comercio digital