Presentará alegaciones al proyecto de Enagás junto a los ecologistas y pide «negociar» un plan de inversiones para el barrio

Enagás, la empresa propietaria de la regasificadora que desde hace años permanece inactiva en El Musel, ya ha comenzado a mover ficha para su puesta en marcha. Una denuncia vecinal por la proximidad de la planta a un núcleo residencial, posteriormente avalada por la Justicia, dejaría la regasificadora en punto muerto hasta que un real decreto del anterior gobierno del Partido Popular abrió la puerta al almacenaje y suministro de combustible desde la planta gijonesa.

Para los vecinos, estas últimas novedades «no respetan la decisión de la justicia y demuestra que la voluntad política manda más que cualquier otra cosa». Ante esta situación, la asociación de vecinos Muselín Vivo ya ha anunciado que «peleará hasta el final» para que la planta no se ponga en marcha. Para ello, la entidad se ha unido a los colectivos ecologistas para plantear las pertinentes alegaciones al proyecto presentado por Enagás, que hasta el 12 de octubre permanecerá abierto a información pública. «No queremos que nos ninguneen, y sobre todo después de tantos años en los que no han atendido a nosotros para nada», critica Ángel Piñera, líder vecinal del barrio.

De cara a las próximas semanas, cruciales para la resolución del conflicto, Piñera urge tanto a las administraciones como a todos los agentes implicados en la explotación de las instalaciones «negociación para que todos podamos ganar». «Cualquiera que entre en El Musel y mire para aquí piensa que esto es una ciudad totalmente degradada. Lo único que queremos es un plan de inversiones que nos equiparen a Cimavilla o Cudillero, por decir dos sitios que puedan parecerse en localización. Queremos ser un barrio más de Gijón, ni más ni menos», concluye el líder vecinal.

Fuente:
El Comercio digital