El Ateneo de La Calzada inaugura la exposición que refleja el cambio del Aboño rural al industrial

«La gente disfrutaba del merendero Venecia y de los paseos en barca por la ría, de las dunas. Entonces era un entorno natural y rural», recordaba ayer el director del Ateneo de La Calzada, Avelino Alonso. Y así se puede contemplar en uno de los siete paneles fotográficos -denominado ´Gentes´- que completa la exposición ´Aboño, la historia de un paisaje y una región´, que se enmarca dentro de las actividades del Aula de Cultura de EL COMERCIO. Se podrá contemplar en el centro municipal hasta el próximo día 31. El recuerdo de Avelino Alonso es de cuando era un niño. Este año se jubila y, por este motivo, no ha querido dejar pasar la oportunidad de organizar «un proyecto antiguo de memoria social que teníamos en mente desde los años noventa».

En siete paneles se hace referencia a los hitos industriales que transformaron Aboño del espacio natural, privilegiado y virgen que era a principios del siglo XX al «paisaje al servicio de la economía capitalismo que es ahora», manifestó Alonso, organizador del guión expositivo. Tras una inmersión en estas imágenes idílicas del pasado de Aboño como una parroquia más de Gijón, se suceden otras del parque de carbones, la playa de vías, la térmica, la cementera hasta llegar a la imagen actual que es casi una extensión del puerto de Gijón.

Fotografía de la playa.

La exposición no solo es fotográfica. Los paneles incluyen información con fechas de los principales eventos que marcaron la transformación industrial de Aboño. «Las minas necesitaban desarrollarse y El Musel necesitaba las vías de tres para ser el gran puerto y la única solución que había para conseguirlo era Aboño que dejó de ser un paisaje industrial para convertirse en lo que es», explicó Avelino Alonso durante la inauguración. Y no se olvidó de citar, entre los muchos que han hecho posible este recuerdo al cambio que sufrió esta parte de la ciudad, a Daniel Ordóñez, uno de los promotores de la iniciativa. Aunque no ha sido el único porque, según Alonso, «las aportaciones de los vecinos han sido fundamentales» para dejar huella del cambio que ha sufrido este enclave.

La voz de los vecinos

Junto a las fotos y los textos informativos de la planta baja del Ateneo, el visitante puede escuchar, «de la voz de los vecinos, la transformación de Aboño a través de un documental que han realizado los alumnos de uno de los cursos que realizamos en el centro», explicó el responsable del Área de Cultura del Ateneo, Pablo Gallo. Además, la muestra incluye la edición de la publicación ´Vivencias de uno que nació y vivió en Aboño´ del vecino, Joaquín Cuesta.

Fuente:
El Comercio digital