El presidente vecinal de El Natahoyo destaca el compromiso de la alcaldesa de que no se podrán construir viviendas en la zona

Ya sea por convencimiento o porque la demanda de suelo para construir viviendas sigue sin estar pujante, el equipo de gobierno municipal ha asumido el proyecto de impulsar un parque empresarial en los solares que ocuparon los antiguos astilleros y evitar en los mismos otro tipo de edificabilidad. Así se lo dijo ayer a los dirigentes de la Asociación de Vecinos Atalía, de El Natahoyo, la alcaldesa, Carmen Moriyón, durante un encuentro lleno de buenas noticias para el barrio o, al menos, que satisficieron plenamente a sus representantes.

Según informó el presidente vecinal, Álvaro Tuero, el anuncio partió de la propia regidora. «No fue que nosotros le preguntásemos ni nada por el estilo. Simplemente nos comunicó que podemos estar tranquilos porque no se admitirá edificabilidad en la zona y se admite la idea de crear en esos terrenos un parque empresarial. Creo que es la primera vez que lo dice tan claro. Al menos, nosotros nunca lo habíamos oído así».

La incertidumbre rodeó siempre ese asunto, hasta el punto de que cuando la Autoridad Portuaria de Gijón sacó a la venta la parcela del antiguo Naval Gijón en la que en los últimos años se celebró la Semana Negra lo hizo con una cláusula de salvaguarda para aumentar el precio, incluso posteriormente a la compra-venta, si a corto o medio plazo se recalificasen los terrenos, con la consiguiente plusvalía. El equipo de gobierno es partidario de crear un equipamiento empresarial vinculado a la mar. La reunión ayer de la alcaldesa y del concejal de distrito de El Natahoyo, Manuel Arrieta, con los responsables vecinales fue una iniciativa municipal. Se trataba de comprobar el resultado de algunas obras y empezar a planificar otras inminentes.

Según Álvaro Tuero, la visita fue aprovechada para inaugurar oficialmente, por decirlo así, tanto el ascensor instalado en la sede vecinal como la rampa de acceso a la misma. Con eso hecho, para proseguir con la eliminación de barreras se preparó la adaptación del baño para uso de minusválidos.

Fuera de la sede de Atalía, autoridades y representantes vecinales recorrieron la calle de Rosalía de Castro, que fue objeto de una remodelación en profundidad recién estrenada y presenta ahora aceras más amplias, nueva iluminación y mobiliario urbano, como papeleras y otros elementos que son algo más que decorativos. También se aprovechó, dijo Tuero, para ampliar el diámetro del saneamiento correspondiente a edificios antiguos. Por lo que a proyectos nuevos se refiere, tres merecen especial atención vecinal. Por una parte, por su importe y envergadura, Álvaro Tuero citó la reparación de la avenida de Juan Carlos I, que incluiría el aparcamiento de 70 plazas solicitado en un margen de la misma, cerca de las vías férreas, y la habilitación de un giro a la izquierda, hacia la calle Lealtad, para que los vehículos que circulan en dirección al Museo del Ferrocarril no tengan que llegar hasta la rotonda sobre el pozo de tormentas de la plaza del Padre Máximo González para dar la vuelta.

Los árboles de la calle Chile

Otra inversión consensuada es la de 140.000 euros para aumentar el área de juegos del parque Atalía, así como para arreglar el pavimento del mismo. Por último, los vecinos reivindicaron una actuación en la calle de Chile para sustituir los árboles de gran tamaño que llegan a meterse por las ventanas por otros más pequeños.

Fuente:
El Comercio digital