El barco cuenta con 17 cubiertas en las que se alojan alrededor de 4.000 personas

Media docena de restaurantes, 17 cubiertas, 16 ascensores, 330 metros de eslora, 44 metros de manga o 143.000 toneladas métricas, son algunas de las cifras que definen al "Britannia", el gran barco que atracó hoy en Gijón, dando comienzo a la temporada de cruceros en la ciudad.

A bordo, 3.800 pasajeros y 1.400 tripulantes de la compañía P&O, propietaria del navío. Todos ellos estarán en la ciudad a lo largo del día de hoy, desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde.

Sin embargo, eso solo son cifras. Para conocer el "Britannia" lo mejor es pasearse por su interior. Un gran hall, presidido por una preciosa escultura en caída, preside el interior del navío. A su alrededor, siete restaurantes, desde los más informales hasta los más exclusivos, con comida europea o hindú.

El barco, además de cafeterías y otros elementos de restauración, dispone también de una sala de cocinado, en la que los chefs preparan sus platos a modo de showcooking para que los pasajeros puedan imitar sus recetas paso a paso.

Pero no solo la gastronomía está presente. Un gran teatro con 950 butacas hace las delicias de los pasajeros, con representaciones de comedias o musicales. Además, el barco dispone de una sala de juegos con multitud de máquinas tragaperras, dos ruletas y cuatro mesas de black jack.

El deporte y la salud también tienen su espacio en "Oasis", el spa y centro de salud del buque. El gimnasio con más de una veintena de máquinas de correr o elípticas, además de una sala de musculación y otra de actividades, está presidido por una gran cristalera hacia el mar.

En la cubierta principal, al aire libre, se encuentran las dos grandes piscinas acompañadas de dos jacuzzi a sus lados, además de la zona de hamacas para que los pasajeros puedan disfrutar del soleado día con el que hoy amaneció Gijón.

Para los que decidieran dejar el barco y conocer la ciudad, el Ayuntamiento colocó dos zonas de información, una junto al navío y otra en el centro de la ciudad, en el entorno de los Jardines de la Reina. Además, los pasajeros disponen de un servicio de autobuses lanzadera que conecta el puerto de El Musel con el centro de la ciudad.

Una oportunidad inmejorable para que Gijón se dé a conocer de cara a los visitantes, con el pistoletazo de salida de la temporada de cruceros en la ciudad.

Fuente:
La Nueva España