Adolfo Vega, responsable de Logística de la empresa, asegura que «si Pajares está bloqueado cuatro días, pararían todas nuestras instalaciones»

ArcelorMittal es el gran operador de mercancías de Asturias. Tiene un tráfico de 16 millones de toneladas en distancias cortas ´intrafábricas´, con 170 kilómetros de vías, 27 locomotoras y 300 vagones. Su tráfico regional es de 800.000 toneladas, entre la cantera del Naranco y la fábrica de Gijón y el puerto de El Musel con la instalación de Veriña. Sus flujos peninsulares alcanzan los 1,9 millones de toneladas, de los que unas 300.000 viajan por ancho métrico a la planta vasca de Etxebarri; unas 900.000, a la planta acabadora de bobina caliente de Sagunto (Valencia); y, el resto, a la zona Noreste del país (Aragón y Navarra), si bien para llegar a destino en ocasiones «los trenes tienen que dar muchas vueltas». Todo ello hace que para la siderúrgica el transporte ferroviario sea fundamental.

«Para nosotros la velocidad no es relevante», explicó Adolfo Vega, responsable de Logística de la empresa, sino que «necesitamos capacidad de transporte, fiabilidad, regularidad y un buen coste». La actual rampa de Pajares tiene una inclinación similar a la variante, pero está limitada a trenes de un máximo de mil toneladas brutas. Ese problema «se va a resolver en breve, pues Renfe va a poner unas nuevas locomotoras de alta potencia y de última generación, con lo que podremos alcanzar las 2.000 toneladas brutas, siempre que mejore la capacidad eléctrica de la subestación de la rampa», explicó.

Fuente:
El Comercio digital